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jueves, 2 de febrero de 2012

Hay veces...

(...) que siento tanto amor en el pecho, que duele...

Les presento el responsable del sentimiento más puro, más visceral y más real que pudiera haber tenido: Joaquín

[ángel, que alivias mis heridas, no te alejes, que muero si no estás]

martes, 18 de octubre de 2011

Me casé!

Les regalo una foto espontanea bailando con mi marido, Charly!
Yo no se por qué está tan mal conceptuado el matrimonio en estos días.
Es una hermosa experiencia cuando se transita con amor y convencidos del paso.

Estamos muy, muy felices!
Yo lo recomiendo, si estan enamorados no se priven de dar el si.


[prometo en breve volver de verdad y pasar por sus blogs. gracias por el aguante]

jueves, 6 de octubre de 2011

Nuevo apetito

Hay algo que yo no entiendo. I mean, sobre la maternidad. Ok, miles de cosas no entiendo pero ahora me aqueja una. El tema de la comida.
Porque por un lado el chiquito tiene hambre. Sí que tiene hambre. Te lo digo yo que soy la madre.No, no lo se por instinto. Lo se porque come a través mío. Así que si, tiene hambre, eso no se discute. Entonces, cuando antes una hamburguesa completa me llenaba a punto de explotar ahora dos no me hacen ni cosquillas. Antes un sanguchito era un almuerzo, ahora es la colación de media mañana. Un alfajor era cosa de "de vez en cuando" y ahora no puedo pasar por un kiosco sin uno de ellos, de preferencia terrabusi triple.
Pero, el problema no es que el pibe tenga hambre (sostendré a muerte que el hambre la tiene el/ella, no yo, bajo ningún concepto yo, ok?). El problema es que la obstetra tuvo el tupé de mandarme a la nutricionista antes de la primer ecografía y la muy turra me dio alimentación para obeso cardíaco. Corazón, como se nota que nunca estuviste embarazada...

- Esto es imposible eh, mira que tengo hambre
- Bueno, come una fruta
- Ehhhh dije hambre
Y me fui. El papelito con la dieta fue a parar a la basura esa misma tarde.
No se si hice bien, pero la criatura tiene hambre. No vaya a ser cosa que me terminen demandando si el pibe sale medio flaco... no?

jueves, 29 de septiembre de 2011

Si hasta ahora vivía alterada... lo que me espera!!!

Hola amigos, compañeros, compinches, lectores y demás etceteras. Cómo andan tanto tiempo?
Se que hace mucho no saben de mi, ni yo de ustedes, puesto que no estoy entrando a mi blog ni a otros. No se si es falta de ganas, será tal vez que tengo otras cosas en la cabeza.
Y como uds son y han sido participes de mi vida les quería contar un poco de que se trata mi desaparición y ponerlos al tanto de las últimas novedades.
Contarles por ejemplo que gracias al post anterior conseguí para Luna la mejor madre que podría tener la gorda, una bloggera amiga le paso el link a otra y así llego a mi vida una persona generosa de cariño, con quien nos hicimos amigas y ahora somos co-madres de una misma perrita.
Y también decirles que mientras buscaba adoptante para Luna y rendía mis últimos finales en la facu (me recibí de DG, serré licenciada después de la tesis) llego a mis manos una noticia inesperada, acompañada de la sorpresa y el asombro, pero instantes después me invadió el amor y la felicidad. Charly y yo estamos esperando un bebe.
Y a raíz de esta noticia, decidimos formalizar nuestro compromiso casándonos. El 14 de octubre estaremos oficialmente unidos ante la ley y el 15 ante los ojos de dios.
Muchas novedades, no?
Para mi es demasiado. Material para escribir tengo de sobra, como por ejemplo, la gran mentira de lo maravilloso de estar embarazada. maravilloso mis calzones, estoy irritable, con cambios de humor, dolores, nauseas, mareos, etc, etc, etc. O también podría describirles lo caótico de organizar una boda en 30 días, lo histérica que me pone estar a dos semanas y no tener ni alianzas, ni vestido, ni zapatos, ni dj, ni tortaaaaa!!!! ah!!!!!
Ok, decía que podría relatarles eso. Pero no lo hago por falta de tiempo, solo eso… sabrán comprender!
Quiero que sepan que a partir de ahora hay dos opciones, o este blog se torna maternal y tendrán que soportarme hablando de la caca negra, el calostro y los pezones agrietados (*) o lo cierro y abro otro donde poder hablar de…estemmmm…si, de esto mismo, para que les voy a mentir…
Ahora me despido. Les dejo dos besos enormes de parte mío y del porotitex! Y se abren las apuestas, será nena o varón? Uds. que dicen?

(*) chiste, chiste, autorizo a golpearme en la nuca al que me oiga/lea hablar sobre los temas anteriormente mencionados.

domingo, 31 de julio de 2011

La Luna

Cómo empezar a explicar la pena que siento, el dolor profundo en el pecho, la angustia y el llanto que desde ayer se apoderó de mi? Podría contar la historia de cómo ella llegó a mi vida, de cómo a veces el destino te obliga sin tu consentimiento a hacer esas cosas que uno no aprueba. Tal vez hablar de todos los motivos que se encuentran para pensar que “si se dio así fue porque era lo mejor”, pero no se encuentra consuelo en esa teoría…

La conocí el 20 de julio pasado, cuando tocaron a mi puerta. Abrí sin pensar que recibiría así el mejor regalo para el día del amigo: una nueva mejor amiga.
Fueron astutos. Tocaron la puerta de alguien que no daría vuelta la cara y se haría cargo de un problema del que nadie quería responsabilizarse. Y la vi ahí parada, temblorosa, tan pequeña, con la cola entre las patas que no pude decir que no. Y cerré la puerta, una vez que estuvo dentro.

Le di agua, leche, alimento, amor y un nombre: Luna.

Al otro día recibió un baño, y la llevé al veterinario. Dijo que estaba un poco flaca y que necesitaría antibióticos por una pequeña infección en el útero. Recomendó además castrarla a la brevedad si con medicación no solucionábamos ese problema. Fuera de eso, estaba perfecta, hermosa, mágica. Fue desparasitada y con una pipeta nos deshicimos de sus pulguitas.

Comenzó así para mi la tarea de encontrar un adoptante para Luna. Con Mía ya es bastante para un 2 ambientes. Y a pesar de estar mejorando a pasos agigantados de su afección en el útero, mis amigos proteccionistas me recomendaron castrarla.

Tuve mucha suerte en encontrar un turno tan pronto. Charly y yo llevamos a Mía para que pase la tarde con sus abuelos y nos dirigimos a la clínica con Luna para realizar su castración.

Le aplicaron una inyección al llegar y nos la dejaron unos minutos hasta que hiciera efecto. Notamos a la brevedad que comenzó a despedir mucho flujo, así que cuando llegó su turno explicamos acerca de la infección que había tenido. No dijeron que si su útero estaba comprometido tendrían que extirparlo junto con los ovarios.

Sostuve su cabeza mientras le aplicaban calmantes, suero y anestesia. Y cuando se quedó dormida la bese y le hice prometer que se despertaría luego de la intervención. No se asusten, Luna cumplió.

La cirugía duro unos 15 minutos. Al finalizar una de las veterinarias se acerco y si mayores preámbulos nos anunció que estaba preñada, por lo que habían tenido que extirpar el útero entero con sus respectivos fetos. Creo haberle gritado, y reclamarle que debían haber cancelado la cirugía, o al menos tener la delicadeza de consultarnos al respecto. Dijo que no había opción, ya que con las drogas suministradas los cachorros ya estaban condenados.
Según el cirujano, tenia 10 días de gestación, máximo 15. Diez eran los días transcurridos desde que la recogimos…

Lloré y le pedí perdón, sumida en una profunda culpa. Charly me calmaba diciendo que si las cosas se dieron así fue porque de otra forma el problema hubiera sido mayor, que nadie adoptaría un perra preñada y que hubiéramos tenido que conseguir varios hogares para los cachorros. Y yo entendí, comprendí, fui capaz de ver esto en perspectiva, pero no mitiga mi dolor. No es la forma en la que entiendo y honro la vida, por eso me duele. El concepto de pagar para que aborten a mi perra, no me deja dormir en paz, me hace miserable y me aniquila.

Luna paso la tarde de ayer recuperándose. Solo dejaba de llorar cuando la abrazaba, así que estuve tirada en el piso a su lado dándole mimos y calor. Hoy esta mucho mejor, ya camina, mueve su colita y pide mimos.
Ojala no me guarde rencor. Ojala consigamos la familia que ella se merece.
Hice un pacto con ella: si en un mes no aparece un hogar digno de ella, con amor y dedicación garantizado, se queda con nosotros. Charly estuvo de acuerdo. Porque La Luna sale para todos, aunque no todos somos capaces de apreciarla en plenitud.

[Ella es Luna... Y uds. que piensan? Necesito de sus palabras de consuelo…]

lunes, 6 de junio de 2011

Sueldo bruto

Cuando estaba en el colegio solía pensar que el día que trabaje me gastaría todo en ropa. Ok, uno va encontrando otros gastos en el camino de la independencia económica, pero mi deseo era hacer mierda (si, si, en esos términos) el primer sueldo en el shopping.

El día que cobré mis primeros pesos lleve de compras a mis viejos y compre un par de zapatillas a cada uno. Listo, fin del sueldo. Y a ese sueldo le siguieron otros que, por cuestiones de ajustes económicos de este puto país, tuve que depositar enteramente en mi hogar con el mero fin de intentar llegar dignamente a fin de mes.

Mis primeros trabajos eran mal remunerados, en negro y duraban cerca de dos meses cada uno. Así estuve un año y medio, contando monedas y guardando cada peso que veía. Pensaba, hoy tengo trabajo, mañana no se. Entonces mejor hago un mini back up para pagar la facu, o al menos los apuntes, entregas y/o materiales…

Cuando encontré cierta estabilidad la situación económica en mi casa era crítica y a mi caprichoso cuerpo se le había ocurrido engordar 10 kilos de un momento a otro. Qué tendrá eso que ver? Tiene. No me entraba la ropa y no tenía con qué comprar prendas nuevas.

En su momento me angustiaba la situación, pero no estaba desesperada. Hoy miro para atrás y me enorgullece ver a esa Ela de 20 o 21 años afrontar esa situación tan adultamente.

Con el correr del tiempo mi cuerpo y mi sueldo se acomodaron. Bajé esos kilos y subió mi sueldo. Y en casa las cosas estuvieron mejor, al menos el agua bajo del cuello a los hombros... En ese entonces calculaba mis gastos al inicio del mes y separaba una parte considerable del sueldo para cumplir el sueño del coche propio. En el camino mi sueño se modificó. Sentí la imperiosa necesidad de independizarme por completo e irme del hogar paterno. Y lo hice.

Pasé dos meses sumamente ajustada y privada de todo tipo de lujos hasta que Charly y yo decidimos que era tiempo de compartir nuestras vidas y se mudó conmigo. Dos semanas después me despidieron del trabajo.

Ahora que lo pongo en palabras y trazo una línea de tiempo me doy cuenta que el dinero nunca me alcanzó y nunca pude hacer un gasto desprovisto de preocupaciones. Es un tanto frustrante…

Al insertarme nuevamente en el ámbito laboral era hora de ponerse al día con algunos gastos atrasados y eso nos llevó algunos meses. Sin embargo, en el medio cobré mi arreglo indemnizatorio por el despido y sin pensarlo demasiado lo transformé en cuatro ruedas.

Sueldo digno no tuve nunca y menos que menos ahora. Ni pienso en plasmar aquí el importe exacto de mi recibo de sueldo porque sentirían lastima y si hay un sentimiento que detesto es ese, al menos para conmigo.

Hoy, mientras busco nuevos rumbos, me sigo bajando los pantalones. Y sin embargo, siendo mis pretensiones tan bajas, no se abren nuevas puertas…

Ya no pienso en gastarme un sueldo entero en ropa. Eso forma parte de una etapa de la vida, que a pesar de haberla pasado sin cumplir con ese deseo, la pude superar y no me trajo mayores traumas. Ahora solo deseo que un día podamos ir a cenar a fuera sin pensar previamente si ese mes tenemos o no vencimientos de servicios.

Deseo que de vez en cuando mi sueldo no sea tan bruto, vaya al colegio, se eduque y sea un buen sueldo, o al menos uno digno. Y pueda, de vez en cuando, sentirme orgullosa de él.



[Pido perdón por lo borrada que estuve y no puedo prometer remediar la situación todavía. Mi tiempo lo ocuparon algunas urgencias que ni pude relatarles. Sepan que los extrañé y ahora tendré que buscar los momentos para ponerme al día con uds. Gracias por la paciencia]

jueves, 5 de mayo de 2011

Pesadilla

Soñé que mataba a mi viejo.

Literalmente lo sacudía como un trapo patas para abajo y al golpearle la cabeza se moría. Con todas las diferencias que tengo con él y las ganas de "matarlo" que surgen a diario, no puedo creer haber soñado eso. Me desperté llorando y abrecé fuerte a Charly. No pude cerrar los ojos por un lago rato. Todavía estoy angustiada. Y tengo algo de culpa, porque debería haberlo llamado hoy y no lo hice. Snif...

miércoles, 6 de abril de 2011

Cuestión de números

En los últimos dos meses calculo haber dicho una 689 puteadas, el 40% dirigidas a Charly, el 30% a mi actual empleo y las restantes al aire. Pensé en que solía querer casarme unas 214 veces de las cuales el 10% de esas veces volví a querer y el 90% me arrepentí de haberlo siquiera pensado. Contemplé 12 veces la posibilidad de tener un hijo, me asuste 2 veces y concluí unas 19 veces que no estoy preparada. Consideré la opción de dejar de fumar unas 5 veces pero no hice nada por autoconvencerme. Mía se comió papeles importantes 5 veces y le di 2 chirlos por cada episodio. Analicé 4 posibles carreras universitarias y anhelé poder realizar 8 cursos diferentes una vez liquidada mi actual carrera. Y dejé todo eso en stand by para cuando presente mi tesis. Pensé y tomé nota de 6 posibles emprendimientos con el mero fin de aumentar mis ingresos pero no concreté ninguno. Charly me preguntó sin excepción 3 veces por día “¿qué hay de comer?” y ninguna “¿cómo estuvo tu día?”. Me acordé de mi blog 45 veces, pero solo pude actualizarlo unas 6 veces. Quise cambiar la computadora 125 veces y comprar una notebook unas 30, pero haciendo números descubrí que no puedo comprar ni un mouse. Decidí cambiar de laburo en base a las puteadas propinadas unas 1784 veces mientras que otras 541 veces pensé en los beneficios de quedarme en un lugar donde mi trabajo no es realmente valorado en mi recibo de sueldo. Igualmente mandé 450 curriculums de los cuales 440 propuestas realmente no me cerraban. Sentí la necesidad de cambiar el coche 99 veces y desistí la misma cantidad por cuestiones ya a esta altura evidentes. Pensé en venderlo 104 veces y no me animé ninguna. Consideré necesario 3 veces cambiar de marca de shampoo y cortarme el pelo, pero como siempre me arrepiento sigo teniéndolo larguísimo y usando pantene. Pensé en separarme 849 veces, de las cuales 621 de ellas pensé que eso me haría feliz y 228 sentí que se me desgarraría el corazón. Hablé 3 veces con Charly al respecto y solo pareció entenderme 1, aunque el número de cambios fue cero. A mi abuelo lo internaron 2 veces, desee que muriera 4 veces por día e insistí en vano por que lo metan en un geriátrico unas 18 veces. Nada de eso ocurrió. Discutí con mi viejo 8 veces, lo dejé hablando solo 3 y le corté el teléfono 7. Dejé de llamarlo todos los días hace un mes. 2 kilos son los que calculo haber subido y no me interesa bajarlos. Tomé 9 tipo de pastillas distintas en este período, desde una humilde bayaspirina, pasando por 3 tipos de antibióticos, hasta un rivotril 0,25.
Por todo lo expuesto me quejé unas 7428 veces, para adentro y para afuera. Se quejó mi boca y se quejó mi cuerpo. Se quejó mi mente y por sobre todo se han quejado mis ojos. Pero nada ha cambiado.

Entonces concluyo, cuan sabio es el egoísmo que te permite hacer y deshacer sin mirar para el costado y hasta ocuparte livianamente solo de tus propios problemas… No?

jueves, 17 de marzo de 2011

Escalando

Hace unos años me paré bajo una escalera entusiasmada por empezar a escalar.
Casi ni miré para arriba, calculé que sería relativamente corto el trayecto e hice oídos sordos a los que dijeron que no lo era tanto.
No me importó. Me sentía fuerte y preparada para hacerlo y ahí fui, peldaño por peldaño, escalando.
En la mitad del recorrido la salud me obligó a hacer un impás.
Eso no me doblegó. Paré unos meses y seguí. Pero seguí distinta, con mas calma, para que no me pase otra vez lo mismo.
Y un día llegué a un escalón que supuse sería el último. Y me sentí feliz, contenta, plena y dichosa.
De repente me tocaron el hombro y me dijeron, ves esta puerta? Abrila... Bueno, la escalera sigue un poco más. Llegaste hasta acá pero no terminaste, te animás a seguir?
Y si, claro, si mi meta era la cima y ese descanso no lo era, obviamente seguiría. Y lo dije, pero poco hice.
Me resultó cómodo ese descanso. Me flaquearon las piernas y las ganas, pero mi cabeza sabía que debía continuar. Hace cosa de un mes, junté fuerzas. Elongué, cargué una botellita con agua, me puse un buen calzado y seguí.
Todavía quedan unos peldaños, no he terminado aun. Pero recuperé mis fuerzas y revivió mi incentivo.
Desde ayer estoy a 2 escalones menos de mi título. Quedan 4 y descontando…

miércoles, 9 de marzo de 2011

Progreso al plato

Martes de Carnaval, 22:30 hs.
Charly y yo estabamos cerrando un finde extenso de muchísimo estudio pre finales.
Él sale de la ducha y se produce la siguiente conversación:

Ela: Soy muy ilusa si creo que vas a sacar a Mia? – dije, conociendo la respuesta negativa
Charly: mmm (carita de “no tengo ganas”) ok, yo la saco pero no lavo los platos
E: (silencio)
C: Bueno, lavo la mitad.
E: (risas)
Y automáticamente se vistió y la sacó.
Yo me dispuse a lavar los platos, en su totalidad.
Cuando vuelve, había lavado solo un tupper (parece que la nena hizo pichín rapidito)
C: Dejá, yo sigo
E: No, ya fue. Recién arranco, los lavo yo
C: No, dale, dejame a mi que me siento culpable sino
E: No pasa nada, en serio
C: Salí, dejame a mi
Y terminó de lavar los platos…

Esto para mi, señoras y señores, se llama progreso.

viernes, 4 de marzo de 2011

Yo soy lo que soy, no tengo que dar excusas por eso

Podría arrancar diciendo que soy una persona adulta, madura y responsable. Lo soy hoy a los 26 y lo era una década atrás también. Mencionar que me considero astuta. Que pienso y repienso las cosas miles de veces. Que soy despierta. Soy chistosa y para muchos inteligente. Y sin falsa humildad se que lo soy. Simpática cuando quiero, y suelo quererlo. Y la peor cuando quiero serlo también. He tenido una excelente educación durante toda mi vida. Y lo importante es que supe capitalizarla. Un título universitario al alcance de la mano. Algunas futuras carreras y posgrados en el tintero, esperando materializarse. Me gusta leer, especialmente novelas porque me encantan las imagenes que me brindan la imaginación. Pero he leído de todo un poco, hasta cosas que no me gustan y ahora se decidir lo que no quiero leer. Amo el arte y la historia. Y si los combino mejor ni hablar...
Podría, como decía al principio, decir todo esto para justificarme.
Pero ahora me pregunto, tengo que justificarme?
No, no tengo.
Asumir que mi justificación es válida lo que valida precisamente es el concepto erróneo que tiene la gente.
Qué gente? No se, las que tienen preconceptos absurdos ya no me interesan. Entonces, hagamos de cuenta que no dije nada. Y arranquemos de cero.
Lo digo con altura y me la re banco:
Arjona sos el mejor!
[Y a los pichis, que aprendan un poco como se les habla a las mujeres...]



[vuelvo a escuchar una sola crítica acerca de mis gustos y juro que planto soplamoco!]

martes, 8 de febrero de 2011

Mi dulce memé

Estoy sentada en mi escritorio laboral y el estómago me recuerda que necesita su primera ración solida del día. Suelo maldecir por olvidarme de comprar algún comestible. Y también maldigo a mis compañeros metrosexuales que ayunan todo el día para luego matarse en el gym, mientras yo suplico por media docena de facturas. Nunca me olvido de maldecir el lugar geográfico de mi oficina. Estimo que el negocio más cercano (de cualquier tipo, no discrimino, puede ser desde un almacén hasta una ferretería) debe quedar a unas 8 cuadras de distancia. Ergo, cuando hay hambre, no queda más opción que comerse las uñas o aguantarse.

Pero no! Reviso mi cartera y descubro que a las 7:45 am no estaba tan dormida como pensaba y atiné a revolearle algo adentro. Un Memé. Una delicia que suele ser bastante económica en las panaderías, pero no tanto si se adquiere en el sector gourmet de Disco.

Un memé no es más que una tortita de coco con membrillo. No me gusta mucho ni el membrillo ni el coco, pero el memé si. Es la combinación perfecta de dos medios gustos que da como resultado un manjar para el paladar y otro para el alma.
Mi infancia está regida por los sentidos. Y el olfato es mi sentido más desarrollado. Tres gustos/olores tienen la capacidad de transportarme al instante a una época en que no existe la posibilidad de tener memoria. Al menos eso dicen los facultativos. Yo les digo que es mentira.

La leche tibia con esencia de vainilla les puedo jurar que me recuerda al abrazo de mi madre, a la succión de la mamadera, al placer de algo rico y tibio en mi boca. Me adormece, me da paz. Según mi madre, recurría a este recurso de mamadera con azúcar, esencia de vainilla y crema de leche porque no había forma de que la tomase pura. Dice también que dejé la mamadera a los 18 meses. Habrá que creerle…

La primavera hacer florecer todo, el aire se llena de nuevos olores y colores. En esos momentos, mi nariz puede descubrir en un radio de 300 metros un Jacarandá. Su aroma, su color, la temperatura del aire alrededor, el suelo sembrado de sus flores. Y de repente me veo a mi misma, con menos de 4 años, sentada en el umbral de aquella casa, juntando sus flores y jugando con Caro. Esa cuadra desértica, ese árbol en la puerta, solo para mi. Caro a mi lado, pero con la calma que los años le obligaron a tomar, con dolores crónicos en sus patitas que algunos malvivientes le supieron regalar. Ella igual se acerca, pausada, y me brinda su amor. Si ella supiera que todo el amor que plantó en mi, hace ya tiempo que germinó.


El tercer y último ticket para el viaje en el tiempo se lo lleva el memé. Que tomó ese nombre de mi inventiva, cuando resultaba imposible pronunciar torta de coco. Lo apodé Memé, y hasta el día de hoy en mi familia lo llamamos así. Son mis meriendas con mi abuela, después de la siesta. “Te compre un meme” me decía. Y de vez en cuando, si puede, va a la panadería y al volver repite esa frase. Y ahora meriendo con mate, pero al lado de ella, charlando y compartiendo un memé.

Y vuelvo a ser niña, otra vez. O acaso alguna vez dejé de serlo?

lunes, 31 de enero de 2011

No se nota...

...pero volví!

Hace varios dias.
Llegué renovada pero con algunos mambos. Y me encontré con otros del mismo tenor esperando por mi en baires.

Mi blog tendrá que tener un cachitín más de paciencia. Deberá esperarme un poco más, a que se acomoden mis ideas, a que elija qué contar y qué no, a que organice primero mi vida real.

Unas líneas breves para contarte, querido Traumas, que efectivamente te extrañe y que espero volver de verdad antes de que termine de irse mi bronceado san bernadino...

miércoles, 12 de enero de 2011

Crisis

Estamos en crisis.
Se que él está ahí, pero no tengo tantas ganas de verlo como antes.
Cumplo poco, esporádicamente.
Esto no es de ahora, creo que el problema debe llevar al menos un mes.
Y cada vez es peor. Porque lo quiero y se que me quiere, pero hemos perdido mutuo interés.
Tomarme un tiempo implicaría una decisión que no se si estoy dispuesta a tomar.
Cortar por lo sano sería aun más doloroso.
Pero es frustrante ver mi falta de interés. Es notorio, todos los ven.
Así que propongo relajarme.
Me estoy yendo de vacaciones este fin de semana.
Estimo que tal vez la distancia, unos días separados, nos haga bien, nos extrañemos y volvamos a ser los de antes.


Querido blog, yo te adoro y no quiero dejarte. Solo necesito extrañarte!

jueves, 6 de enero de 2011

Zapatitos, agua y pasto

Durante mi infancia, para esta fecha, mi papá me llevaba al parque a buscar pasto. Mi mamá disponía de un par de tuppers donde colocar dicho yuyo, con su respectiva agua y yo insistía en dejarles galletitas de postre.


Mis padres siempre tendieron a inculcarme más la creencia de los Reyes Magos que la de Papá Noel. Cuando al crecer les pregunté los motivos me explicaron que los Reyes Magos sí existieron, y sí les llevaron regalos a Jesús al nacer. Santa Claus, en cambio, era pura invención. Entonces, “la mentirita” de los regalos les parecía, y concuerdo, más sutil.


Los 5 de enero, al caer la noche, procuraba dejar bien a la vista los alimentos, si, pero aún más mis absolutamente todos pares de zapatos. No quedaba ni uno dentro del placard. Como si a más cantidad de zapatitos más cantidad (o mejor calidad) de regalos.


Mis viejos, que se levantaban a oscuras en medio de la noche para depositar los paquetes, me han confesado que solían tropezarse con mis zapatos regados por el living. Debían guardarse los insultos para sus adentros.

Yo creo que ampliaron el departamento y me concedieron una habitación cuando se cansaron de cosas como esta…


Un día como hoy, 20 años atrás, recibía mi primera bicicleta. Esa rosa y negra, con la cara de Minie Mouse en el frente. Esa tres rodados más grande que solo podía usar con rueditas. Esa que recién 3 o 4 años después, cuando me quedó oficialmente chica, pude usar para aprender lo que dicen que nunca se olvida.



Feliz día de Reyes para todos. Espero que les hayan traído lindos regalitos.

Yo dejé agua y pastito, pero Mía se levantó de madrugada con sed y el pasto lo usó para purgarse. Creo que debe ser por eso que no me dejaron nada. Y estoy analizando si el regalito del balcón es la purga de Mía o la venganza del camello…

jueves, 30 de diciembre de 2010

Qué foto?

Con ustedes ya no tengo secretos.
Si me borro por unos días es fija que ando alterada y eso me trauma.
Pero aquí me hago presente para documentar qué estuve haciendo mi fin de semana navideño.


Arrancamos con la realización de mis más famosos pan dulces artesanales. Sin falsa humidad, me salen bárbaros!!! Nada de la asquerosa fruta abrillantada. Lleva otra cosa, pero como buen chef que soy, no revelo secretos...


La ola de calor me obligó a tomar una siesta en la hamaca paraguaya con Mía. El problema surgió cuando llegó Charly y se quiso subir con nosotras. Conclusión: ésta es la última foto de la hamaca. Se cortó lo soga y nos fuimos derechito al piso. Tengo 2 chichones y Charly un moretón. A Mía, que estaba a upa, lógicamente no le pasó nada. A Charly lo pongo a dieta a partir del 2 de enero...


Y llegó la noche buena... A las 12 clavadas Charly trajo los regalos. Mi mamá y mi suegra ligaron un colgantito cada una, comprado por mi. Mi viejo medias, de esas caras e imposibles de conseguir y con las que tanto hincha. Charly una bermuda y una remera. Y yo dos remeritas y un vestidito. Qué qué es esta foto? El regalo de Mia! Una caja navideña perruna, llena de chiches, orejitas, huesitos, bombones y demás. Aquí Mía enloquecida queriendo agarrar todo junto. Un chichito ya lo rompió y no hace más ruidito. Menos mal...


Y para cerrar nuestro fin de semana -siendo que la noche anterior debido a la maldita pirotecnia mi pobre princesa sufrió como una condenada- la mimamos un montón. Y aquí una prueba de ello.


Espero que les hayan gustado mis postales navideñas.
La semana que viene les muestro fotos de este finde que se viene.
Con Charly nos vamos a pasar año nuevo a una quinta con amigos. De ahí seguramente traiga un montón de postales de nuestra diversión y/o borrachera. Siempre y cuando consigamos nafta para viajar, obviamente!

jueves, 23 de diciembre de 2010

Felices Fiestas

martes, 21 de diciembre de 2010

Hoy lo amo más a él

Decidí que era hora de incluirlo en mi vida, de traerlo a casa. Que sin él la cosa ya no iba más. Charly y yo lo necesitábamos para vivir mejor, para hacer más llevaderos nuestros días.
Pero debo reconocer que él no estaba muy convencido de incluirlo en nuestras vidas. Fui yo la que insistió, movida por un deseo profundo que se convirtió en necesidad. O viceversa, no lo se.
A sabiendas de mi egoísta decisión, seduje a Charly con la idea. Hablé de los beneficios y dejé de lado las contras. Él terminó convenciéndose de que tenía razón y accedió.
Si dijera que en todo este tiempo nunca nos arrepentimos mentiría. Si, hubieron veces en que creímos haber cometido un error. Pero también hubieron días terribles en donde su presencia fue maravillosa. Días en que lo amé más que a Charly. Tengo plena certeza que en esos momentos Charly también lo amó más que a mi.
Hoy es uno de esos días. Cuando afuera la temperatura marca 35 grados en ascenso yo estoy fresquita como una lechuga bajo el aire acondicionado. Hoy es uno de esos días en que no me importa las 24 cuotas restantes para terminar de pagarlo. Hoy estoy convencida de que comprar el más caro fue lo mejor. Hoy, creo, que lo amo más a él.
Si cuando Charly llegue se digna a hacerme masajes capaz que los querría a los dos por igual. Pero eso, sabemos todos, que no va a pasar…

martes, 14 de diciembre de 2010

Destreza física

Uno de mis mayores y más notorios defectos (notorio sobre todo durante mi pubertad y/o adolescencia) es mi incapacidad total para la realización de cualquier tipo de destreza física, focalizando el conflicto especialmente en los deportes. Salvo la natación, en donde me desempeño medianamente bien gracias a haberla practicado durante 8 años seguidos, soy una inútil total.

Agonicé los 6 años de mi secundario industrial cuando llegaba la hora de educación física. Acusaba menstruar unas 6 o 7 veces al mes. Y mi salvación llegó de la mano de un irónico giro del destino. Niña rebelde, quiso aprender artes marciales y de esta forma despertar un grave problema congénito en sus rodillas. Conclusión: prohibidos absolutamente todos los deportes excepto natación. Y ahí volví a nadar, como pez en el agua.

De todas formas, antes de descubrir esto, cuando era forzada a jugar handball y voleyball deseaba que la cancha se abriera al medio y que el mismo diablo viniera a rescatarme. Picar la pelota no era tan grave, pero no me pidas que logre introducirla en el arco porque carezco de fuerza y puntería. Ojo, tampoco me la pases, soy pésima atajando. El vóley era peor. Qué es eso de que me venga una pelota desde arriba, vaya una a saber a qué velocidad, derechito a la cara? Fija que me voy a tapar la cabeza con los brazos enrollados y comerme las puteadas de mis compañeras por el punto perdido. Y si le pongo un poco de onda y lo intento, pongo las manitos como si agarrara dos melones sobre mi frente y cuando llegue la pelota me doblaré los pulgares sin excepción. Y desafiando las leyes de la física, la pelota no solo no pasara la red sino que seguirá muy campante su recorrido original, hacia mis espaldas, como si no la hubiera siquiera tocado.

A pesar de todo esto, soy una convencida que ante la necesidad uno saca lo mejor de si y consigue cosas que en otras circunstancias serían imposibles. Un claro ejemplo de esto pude brindar el domingo pasado frente a 150 espectadores, cuando mi amiga Lina arrojó el ramo y yo, contra todo pronóstico, lo atajé.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Chocolate por la noticia

Él le propuso matrimonio así:

Porque sí existe el amor para toda la vida.
Porque hay que ser afortunado para encontrarlo.
Porque hay parejas que son un ejemplo.
Porque hay amores que se animan.
Porque ella es mi amiga y le deseo lo mejor.
Porque hay que ser valiente para ser feliz.

[Juntos hace casi 4 años. Legalmente unidos a partir del viernes. Ahí estaré, tirando arroz y soplando mocos.]


Previa autorización, aprovecho para hacerle un poco de publicidad de Carise Andrade, una fotógrafa de la hostia, importadita del país Carioca.
Haciendo click en su nombre podrán ver algo de su exquisito trabajo.