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domingo, 31 de julio de 2011

La Luna

Cómo empezar a explicar la pena que siento, el dolor profundo en el pecho, la angustia y el llanto que desde ayer se apoderó de mi? Podría contar la historia de cómo ella llegó a mi vida, de cómo a veces el destino te obliga sin tu consentimiento a hacer esas cosas que uno no aprueba. Tal vez hablar de todos los motivos que se encuentran para pensar que “si se dio así fue porque era lo mejor”, pero no se encuentra consuelo en esa teoría…

La conocí el 20 de julio pasado, cuando tocaron a mi puerta. Abrí sin pensar que recibiría así el mejor regalo para el día del amigo: una nueva mejor amiga.
Fueron astutos. Tocaron la puerta de alguien que no daría vuelta la cara y se haría cargo de un problema del que nadie quería responsabilizarse. Y la vi ahí parada, temblorosa, tan pequeña, con la cola entre las patas que no pude decir que no. Y cerré la puerta, una vez que estuvo dentro.

Le di agua, leche, alimento, amor y un nombre: Luna.

Al otro día recibió un baño, y la llevé al veterinario. Dijo que estaba un poco flaca y que necesitaría antibióticos por una pequeña infección en el útero. Recomendó además castrarla a la brevedad si con medicación no solucionábamos ese problema. Fuera de eso, estaba perfecta, hermosa, mágica. Fue desparasitada y con una pipeta nos deshicimos de sus pulguitas.

Comenzó así para mi la tarea de encontrar un adoptante para Luna. Con Mía ya es bastante para un 2 ambientes. Y a pesar de estar mejorando a pasos agigantados de su afección en el útero, mis amigos proteccionistas me recomendaron castrarla.

Tuve mucha suerte en encontrar un turno tan pronto. Charly y yo llevamos a Mía para que pase la tarde con sus abuelos y nos dirigimos a la clínica con Luna para realizar su castración.

Le aplicaron una inyección al llegar y nos la dejaron unos minutos hasta que hiciera efecto. Notamos a la brevedad que comenzó a despedir mucho flujo, así que cuando llegó su turno explicamos acerca de la infección que había tenido. No dijeron que si su útero estaba comprometido tendrían que extirparlo junto con los ovarios.

Sostuve su cabeza mientras le aplicaban calmantes, suero y anestesia. Y cuando se quedó dormida la bese y le hice prometer que se despertaría luego de la intervención. No se asusten, Luna cumplió.

La cirugía duro unos 15 minutos. Al finalizar una de las veterinarias se acerco y si mayores preámbulos nos anunció que estaba preñada, por lo que habían tenido que extirpar el útero entero con sus respectivos fetos. Creo haberle gritado, y reclamarle que debían haber cancelado la cirugía, o al menos tener la delicadeza de consultarnos al respecto. Dijo que no había opción, ya que con las drogas suministradas los cachorros ya estaban condenados.
Según el cirujano, tenia 10 días de gestación, máximo 15. Diez eran los días transcurridos desde que la recogimos…

Lloré y le pedí perdón, sumida en una profunda culpa. Charly me calmaba diciendo que si las cosas se dieron así fue porque de otra forma el problema hubiera sido mayor, que nadie adoptaría un perra preñada y que hubiéramos tenido que conseguir varios hogares para los cachorros. Y yo entendí, comprendí, fui capaz de ver esto en perspectiva, pero no mitiga mi dolor. No es la forma en la que entiendo y honro la vida, por eso me duele. El concepto de pagar para que aborten a mi perra, no me deja dormir en paz, me hace miserable y me aniquila.

Luna paso la tarde de ayer recuperándose. Solo dejaba de llorar cuando la abrazaba, así que estuve tirada en el piso a su lado dándole mimos y calor. Hoy esta mucho mejor, ya camina, mueve su colita y pide mimos.
Ojala no me guarde rencor. Ojala consigamos la familia que ella se merece.
Hice un pacto con ella: si en un mes no aparece un hogar digno de ella, con amor y dedicación garantizado, se queda con nosotros. Charly estuvo de acuerdo. Porque La Luna sale para todos, aunque no todos somos capaces de apreciarla en plenitud.

[Ella es Luna... Y uds. que piensan? Necesito de sus palabras de consuelo…]

lunes, 6 de junio de 2011

Sueldo bruto

Cuando estaba en el colegio solía pensar que el día que trabaje me gastaría todo en ropa. Ok, uno va encontrando otros gastos en el camino de la independencia económica, pero mi deseo era hacer mierda (si, si, en esos términos) el primer sueldo en el shopping.

El día que cobré mis primeros pesos lleve de compras a mis viejos y compre un par de zapatillas a cada uno. Listo, fin del sueldo. Y a ese sueldo le siguieron otros que, por cuestiones de ajustes económicos de este puto país, tuve que depositar enteramente en mi hogar con el mero fin de intentar llegar dignamente a fin de mes.

Mis primeros trabajos eran mal remunerados, en negro y duraban cerca de dos meses cada uno. Así estuve un año y medio, contando monedas y guardando cada peso que veía. Pensaba, hoy tengo trabajo, mañana no se. Entonces mejor hago un mini back up para pagar la facu, o al menos los apuntes, entregas y/o materiales…

Cuando encontré cierta estabilidad la situación económica en mi casa era crítica y a mi caprichoso cuerpo se le había ocurrido engordar 10 kilos de un momento a otro. Qué tendrá eso que ver? Tiene. No me entraba la ropa y no tenía con qué comprar prendas nuevas.

En su momento me angustiaba la situación, pero no estaba desesperada. Hoy miro para atrás y me enorgullece ver a esa Ela de 20 o 21 años afrontar esa situación tan adultamente.

Con el correr del tiempo mi cuerpo y mi sueldo se acomodaron. Bajé esos kilos y subió mi sueldo. Y en casa las cosas estuvieron mejor, al menos el agua bajo del cuello a los hombros... En ese entonces calculaba mis gastos al inicio del mes y separaba una parte considerable del sueldo para cumplir el sueño del coche propio. En el camino mi sueño se modificó. Sentí la imperiosa necesidad de independizarme por completo e irme del hogar paterno. Y lo hice.

Pasé dos meses sumamente ajustada y privada de todo tipo de lujos hasta que Charly y yo decidimos que era tiempo de compartir nuestras vidas y se mudó conmigo. Dos semanas después me despidieron del trabajo.

Ahora que lo pongo en palabras y trazo una línea de tiempo me doy cuenta que el dinero nunca me alcanzó y nunca pude hacer un gasto desprovisto de preocupaciones. Es un tanto frustrante…

Al insertarme nuevamente en el ámbito laboral era hora de ponerse al día con algunos gastos atrasados y eso nos llevó algunos meses. Sin embargo, en el medio cobré mi arreglo indemnizatorio por el despido y sin pensarlo demasiado lo transformé en cuatro ruedas.

Sueldo digno no tuve nunca y menos que menos ahora. Ni pienso en plasmar aquí el importe exacto de mi recibo de sueldo porque sentirían lastima y si hay un sentimiento que detesto es ese, al menos para conmigo.

Hoy, mientras busco nuevos rumbos, me sigo bajando los pantalones. Y sin embargo, siendo mis pretensiones tan bajas, no se abren nuevas puertas…

Ya no pienso en gastarme un sueldo entero en ropa. Eso forma parte de una etapa de la vida, que a pesar de haberla pasado sin cumplir con ese deseo, la pude superar y no me trajo mayores traumas. Ahora solo deseo que un día podamos ir a cenar a fuera sin pensar previamente si ese mes tenemos o no vencimientos de servicios.

Deseo que de vez en cuando mi sueldo no sea tan bruto, vaya al colegio, se eduque y sea un buen sueldo, o al menos uno digno. Y pueda, de vez en cuando, sentirme orgullosa de él.



[Pido perdón por lo borrada que estuve y no puedo prometer remediar la situación todavía. Mi tiempo lo ocuparon algunas urgencias que ni pude relatarles. Sepan que los extrañé y ahora tendré que buscar los momentos para ponerme al día con uds. Gracias por la paciencia]

miércoles, 6 de abril de 2011

Cuestión de números

En los últimos dos meses calculo haber dicho una 689 puteadas, el 40% dirigidas a Charly, el 30% a mi actual empleo y las restantes al aire. Pensé en que solía querer casarme unas 214 veces de las cuales el 10% de esas veces volví a querer y el 90% me arrepentí de haberlo siquiera pensado. Contemplé 12 veces la posibilidad de tener un hijo, me asuste 2 veces y concluí unas 19 veces que no estoy preparada. Consideré la opción de dejar de fumar unas 5 veces pero no hice nada por autoconvencerme. Mía se comió papeles importantes 5 veces y le di 2 chirlos por cada episodio. Analicé 4 posibles carreras universitarias y anhelé poder realizar 8 cursos diferentes una vez liquidada mi actual carrera. Y dejé todo eso en stand by para cuando presente mi tesis. Pensé y tomé nota de 6 posibles emprendimientos con el mero fin de aumentar mis ingresos pero no concreté ninguno. Charly me preguntó sin excepción 3 veces por día “¿qué hay de comer?” y ninguna “¿cómo estuvo tu día?”. Me acordé de mi blog 45 veces, pero solo pude actualizarlo unas 6 veces. Quise cambiar la computadora 125 veces y comprar una notebook unas 30, pero haciendo números descubrí que no puedo comprar ni un mouse. Decidí cambiar de laburo en base a las puteadas propinadas unas 1784 veces mientras que otras 541 veces pensé en los beneficios de quedarme en un lugar donde mi trabajo no es realmente valorado en mi recibo de sueldo. Igualmente mandé 450 curriculums de los cuales 440 propuestas realmente no me cerraban. Sentí la necesidad de cambiar el coche 99 veces y desistí la misma cantidad por cuestiones ya a esta altura evidentes. Pensé en venderlo 104 veces y no me animé ninguna. Consideré necesario 3 veces cambiar de marca de shampoo y cortarme el pelo, pero como siempre me arrepiento sigo teniéndolo larguísimo y usando pantene. Pensé en separarme 849 veces, de las cuales 621 de ellas pensé que eso me haría feliz y 228 sentí que se me desgarraría el corazón. Hablé 3 veces con Charly al respecto y solo pareció entenderme 1, aunque el número de cambios fue cero. A mi abuelo lo internaron 2 veces, desee que muriera 4 veces por día e insistí en vano por que lo metan en un geriátrico unas 18 veces. Nada de eso ocurrió. Discutí con mi viejo 8 veces, lo dejé hablando solo 3 y le corté el teléfono 7. Dejé de llamarlo todos los días hace un mes. 2 kilos son los que calculo haber subido y no me interesa bajarlos. Tomé 9 tipo de pastillas distintas en este período, desde una humilde bayaspirina, pasando por 3 tipos de antibióticos, hasta un rivotril 0,25.
Por todo lo expuesto me quejé unas 7428 veces, para adentro y para afuera. Se quejó mi boca y se quejó mi cuerpo. Se quejó mi mente y por sobre todo se han quejado mis ojos. Pero nada ha cambiado.

Entonces concluyo, cuan sabio es el egoísmo que te permite hacer y deshacer sin mirar para el costado y hasta ocuparte livianamente solo de tus propios problemas… No?

viernes, 4 de marzo de 2011

Yo soy lo que soy, no tengo que dar excusas por eso

Podría arrancar diciendo que soy una persona adulta, madura y responsable. Lo soy hoy a los 26 y lo era una década atrás también. Mencionar que me considero astuta. Que pienso y repienso las cosas miles de veces. Que soy despierta. Soy chistosa y para muchos inteligente. Y sin falsa humildad se que lo soy. Simpática cuando quiero, y suelo quererlo. Y la peor cuando quiero serlo también. He tenido una excelente educación durante toda mi vida. Y lo importante es que supe capitalizarla. Un título universitario al alcance de la mano. Algunas futuras carreras y posgrados en el tintero, esperando materializarse. Me gusta leer, especialmente novelas porque me encantan las imagenes que me brindan la imaginación. Pero he leído de todo un poco, hasta cosas que no me gustan y ahora se decidir lo que no quiero leer. Amo el arte y la historia. Y si los combino mejor ni hablar...
Podría, como decía al principio, decir todo esto para justificarme.
Pero ahora me pregunto, tengo que justificarme?
No, no tengo.
Asumir que mi justificación es válida lo que valida precisamente es el concepto erróneo que tiene la gente.
Qué gente? No se, las que tienen preconceptos absurdos ya no me interesan. Entonces, hagamos de cuenta que no dije nada. Y arranquemos de cero.
Lo digo con altura y me la re banco:
Arjona sos el mejor!
[Y a los pichis, que aprendan un poco como se les habla a las mujeres...]



[vuelvo a escuchar una sola crítica acerca de mis gustos y juro que planto soplamoco!]

miércoles, 12 de enero de 2011

Crisis

Estamos en crisis.
Se que él está ahí, pero no tengo tantas ganas de verlo como antes.
Cumplo poco, esporádicamente.
Esto no es de ahora, creo que el problema debe llevar al menos un mes.
Y cada vez es peor. Porque lo quiero y se que me quiere, pero hemos perdido mutuo interés.
Tomarme un tiempo implicaría una decisión que no se si estoy dispuesta a tomar.
Cortar por lo sano sería aun más doloroso.
Pero es frustrante ver mi falta de interés. Es notorio, todos los ven.
Así que propongo relajarme.
Me estoy yendo de vacaciones este fin de semana.
Estimo que tal vez la distancia, unos días separados, nos haga bien, nos extrañemos y volvamos a ser los de antes.


Querido blog, yo te adoro y no quiero dejarte. Solo necesito extrañarte!

martes, 16 de noviembre de 2010

Tres

Yo me pregunto, hay realmente una ola la casamientos o simplemente el entorno se complotó en mi contra?

No, no, en serio. [Y mientras escribo esto hago un paréntesis para cruzar mis brazos y golpear con el taquito del zapato mientras miro desafiante el monitor.]

En los próximos meses tengo tres (3, tres… TRESSS) casamientos y un sinfín de gente conocida que se casa, aunque no tan cercana como para invitarme. Tres señoras y señores. Tres.

Implican tres vestidos, tres peinados, tres cuentas bancarias donde depositar dinero que NO tengo y si tuviera se destinaría a MI casamiento.

Y cuando protesto y pataleo la gente me tilda de loca, desquiciada y caprichosa. Y la pregunta de rigor no se hace esperar: para qué te querés casar?

Como que para qué? Porque si.
O acaso creen que mi sueño es que empiecen a llamarme “señora”?
O suponen que mi idea de momento feliz es encorsetarme como un matambre en un asqueroso vestido merengue comprado en once?
O tal vez asuman que endeudarme hasta la médula para dar de comer a 100 personas que criticarán el pollo seco es mi definición de felicidad…

Yo me quiero casar básicamente por dos cosas. Porque creo en la institución del matrimonio y porque estoy enamorada.
Después, encuentro cientos de motivos periféricos. Excusas que se decantan de las dos razones primordiales, y que se me van las ganas de explicar cuando escucho la pregunta inquisidora.

Pero por suerte tengo un blog, que habla de mis traumas, donde puedo protestar un poco y quitar algunas piedras de mi mochila. Para poder ponerme mi vestido nuevo, improvisar un peinado e ir a tirarle arroz a mis amigas.

Ojo, que si me pongo optimista concluyo que son tres chances de sacar el anillo y otras tantas para agarrar el ramo eh…

Yo me quiero casar. Y usté?
[si así lo desea, vaya y cumpla su deseo. seguramente lo hará antes que yo.]

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Gente, recuerden que hay tiempo hasta el 22 de noviembre para votar en Oblogo!
Gracias a todos los que se tomaron la molestia de votar (incluso sin gustarles el texto). Parece que varios se engancharon con la merienda, pues entonces sigamos votando que uno de estos días copamos plaza francia con scones y facturas eh!!! Besos y gracias a todos!

jueves, 14 de octubre de 2010

La borracha solitaria...

A veces, cuando converso conmigo, me pregunto por qué tengo tan presente las cosas que ustedes me escriben. Y mi otro yo me responde que cuando abrí el blog lo hice para escupir acá todo lo que picaba dentro de la panza, pero en su momento no tuve en cuenta que habría respuestas, acotaciones, comentarios. Son esos los que hoy me dejan pensando, y me ayudan a ordenar las ideas, a ver los puntos de vista ajenos, bien ajenos, porque ustedes no me conocen. O mejor dicho, conocen lo que yo les voy contando (y no es tan poco eh).

Es por esto que quería contarles, así, informalmente, de entre casa, qué fue lo que pasó el sábado y por qué me sentí tan mal que desemboco en una solitaria borrachera. (de paso, a los que les comente el blog el sábado por la noche, sepan disculpar)

Resulta que Charly y yo teníamos el cumple de una amiga en un boliche, cena+show+disco. Yo no salgo NUNCA porque a mis amigas no les gusta (y el tema de mis amistades ya lo desarrollé una vez acá y nada ha cambiado), así que estaba chocha. Pero a último momento viene mi novio y me dice que se había olvidado, pero le había dicho a un amigo que lo acompañaría a una fiesta, así que no iba al cumple de nuestra amiga. El tema era que no daba para ir sola al cumple, no conocía a nadie… convengamos que si estoy medio vieja para ir a bailar cuanto más para hacerlo con gente que no conozco… mmm no, no daba, no?

Ya estaba medio resignada, pero seguía enojada, así que el sábado tocamos el tema y discutimos. Y si, soy una maricona, pero lloré con mucha angustia, porque me sentí desplazada, no tenida en cuenta y Charly discutiendo es bastante hiriente. Por lo general, termina consolándome, pero no fue el caso. Se cambió, se perfumó y se fue.

La discusión se baso en que Charly cuando tiene ganas de hacer algo lo hace sin medir que en el medio hay alguien más, o sea yo, que termino padeciendo sus caprichos. Y realmente tenía ganas de salir, me había comprado ropa nueva y todo, pero a él no le importó. Su postura era que no lo dejo salir con sus amigos, y esto merece un capítulo a parte en realidad, porque soy una novia que deja y confía. Aunque convengamos que las cosas tienen que ser equilibradas. Puede salir con sus amigos? Si. Todos los fines de semana? No.

So, me quedé en casa. Respondiendo a los que me preguntaron por qué no organicé algún plan con amigas, creo que quedó claro que ellas no salen ni con una semana de organización, menos en un plan de último momento. Ni lo intenté!

Igual, el domingo me saqué las ganas. Charly se portó y me llevo a bailar. En la balanza, no sentí que haya compensado su actitud de la noche anterior, pero voy a reconocer que le puso mucha onda y se mostró cariñoso en demasía.

El problema de Charly es el mismo de todos los hombres: No saben estar en pareja.
Y yo, con trabajo de hormiga a veces y a los gritos e histérica otras, le voy enseñando. Solo espero que aprenda antes que me canse.

sábado, 9 de octubre de 2010

Saturday Night Dead

Sábado a la noche. Una pizza individual en el horno. Un porrón de Iguana en la mano y un atado y medio de puchos. Buscando en la internet una aliada que distraiga. Es inevitable la llegada de una pregunta cargada de retórica. Para qué vivo en pareja si siempre termino sola?


[Tanto hombre genial dando vueltas, sueltito, libre y dispuesto y yo con uno que tiene de hobbie hacerme llorar.]

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Trueque

Consigna de un amigo de FB:
Si pudieras hablar con el Barba y canjear gente viva por muerta, a quién canjearías?
Ej. Cumbio y Fort por Guinzburg y Peña

Respuesta de Ela:
Al matrimonio K por Perón y Evita, a Pachano por Fredy Mercury, a Jorge Corona por Jorge Guinzburg, a Moria Casan por Marilyn Monroe, a Eduardo Feinmann por Mario Mazzone, a Bernardo Stamateas por Roberto Fontanarrosa, a la Rimolo por René Favaloro, y lógicamente a Panam por Romina Yan...

Ustedes, qué truque harían?

lunes, 23 de agosto de 2010

Romeo

La semana pasada Romeo apareció lastimado.

La historia de Romeo es un tanto triste, pero tiene un final feliz.
Lo conocí hace varios meses, en un celo de Mía, cuando empezó a seguirnos por la calle y se quedaba en la puerta del edificio haciendo guardia.
Un día le hice un mimo, otro lo saludé y al tercero ya me siguió hasta el trabajo. Descubrí dónde vivía, a la vuelta de casa en una casita hecha con maderas para cubrirlo de la lluvia. Empecé a llevarle comida, agua fresca y leche. Era imposible salir a la calle, porque se me paraba en dos patas y me pedía mimos llorando, entonces me quedaba un rato jugando con él. Le saqué fotos y lo publiqué para su adopción…
Una semana más tarde le conseguí hogar. Mi vecino Luis, de 85 años, quería un compañerito a toda costa ahora que por fin se había deshecho de su cuñada, una vieja de mierda que odiaba a los perros. Pero Romeo compartía su morada callejera con una amiguita: Chicha. Entonces había que encontrarle también a ella un hogar.
Cuando instalamos a Romeo con su nuevo dueño, Chicha quedó sola, deprimida, dejo de comer y no hacía otra cosa más que llorar. Romeo se escapaba para estar con ella, y llegamos a la conclusión que había que darlos juntos en adopción. Hablé con mi vecino y le ofrecí conseguirle otro perro ya que asumí que no podría hacerse cargo de los dos. Luis se puso triste y me pidió que no le quite a Romeo, entonces llegamos al acuerdo de que tendría a Chicha también por algún tiempo hasta encontrarle un hogar. Días más tarde, el viejo estaba tan encantado con los perros que decidió quedarse con ambos. Y yo los veo todos los días, cuando paseo a Mía y me vienen a saludar. Están felices, comidos y duermen calentitos todas las noches.

La semana pasada Romeo volvió a hacer guardia en mi edificio a causa del primer celo de una perrita vecina.
Una mañana, cuando me iba a trabajar, me extrañó no verlo. Me cuenta el portero que el viejo lo metió adentro porque estaba lastimado, que probablemente se había peleado con otro perro… mmm
Al volver del trabajo le cuento a Charly y fuimos a verlo. Tenía las costillas hinchadas y le costaba caminar, entonces lo subimos al coche y lo llevamos al veterinario.
Pobre santo, estaba muerto de miedo pero se porto como un duque. Lo revisaron y no tenía costillas fracturadas pero estaba dolorido. Le pusieron suero, glucosa, antiinflamatorio y antibiótico. El diagnóstico? Alguien le pego una patada.

No tengo la certeza de quién fue, pero es evidente que vive en el mismo edificio que yo. Me gustaría encontrármelo cara a cara, para primero escupirlo, luego gritarle todo lo que merece escuchar, después patearlo de la misma forma que él hizo con Romeo y por último, cobrarme lo que me salió el chistecito en la veterinaria.

La gente es muy hija de puta. Cuesta mucho sacrificio sacar a un perro de la calle, conseguirle un hogar, hacer un seguimiento. Todo eso cuesta tiempo, ganas, energía y dinero, para que un reverendo hijo de puta se de el gusto (?) de pegarle una patada porque le moleste que el pobre bicho esté paradito en la puerta. Y ni hablar de lo que habrá sufrido ese perro en la calle y sin embargo es un dulce de leche…

Cada día me convenzo más:
Más conozco a la gente, más amo a los perros.


sábado, 7 de agosto de 2010

La quejosa

La quejosa es una mina que protesta. No hay algo puntual, nada le viene bien.

No es malhumorada, es simpática y de sonrisa fácil, pero se queja. Se queja de no llegar a fin de mes, se queja de no tener todo, de un trabajo mal pago, de un título en stand by. Se queja de no tener dinero para darles de comer y beber a 100 personas una sola noche, de no poder sacar fotitos, de no poder ponerse un vestido blanco y firmar un papel. Se quejaba de estar muy flaca y ahora protesta porque dice tener panza. Se queja de que le falta ropa y también de que el placard le quedó chico y no entra nada. Se queja de una perra malcriada que rompe cosas. Se queja de los precios. Se queja de un novio que escucha música que no le gusta, que no cocina, que no ayuda y deja todo tirado. Se queja del tráfico, de la inseguridad y de la inflación. Se queja de un padre negativo, de no poder cambiar el auto y de tener granitos.

Ahora la quejosa se queja de ser quejosa.
Ya no tiene ganas de ver el mundo así.

La quejosa tiene ganas de ver que comida nunca le falta y las cuentas están siempre pagas. Que si no se recibió es tiempo de ponerse a estudiar. Quiere pensar que cuando pueda (porque algún día podrá) hará esa dichosa fiesta. Quiere darse cuenta que los rollitos son sexies y que el placard está ocupado en un 80% por sus cosas. Que tiene un ser que la ama, y que si rompe cosas es por la edad. Quiere recordar que su vida no era así de hermosa sin ella. La quejosa ahora piensa que se queje o no los precios aumentan, el tráfico seguirá siendo un caos, la inseguridad no depende de ella y la inflación es cuestión de costumbre. Quejarse de un novio imperfecto ya no le sirve, porque de no tenerlo se quejaría peor, porque la ama y la cuida y entiende que lo demás se acomoda. Entiende ahora que al padre no lo puede cambiar, y es mejor disfrutarlo mientras lo tenga y apagar los oídos cuando escuche boludeces. Se dio cuenta que si pudiera cambiar el auto hoy, no lo haría y se conforma con tenerlo limpio. Y de los granitos es mejor hacerse amiga y comprar una buena base.

La quejosa no quiere dejar de ser quejosa para ser conformista. La quejosa quiere terminar de abrir los ojos para contemplar lo que tiene, que no es tan poco. Deleitarse con su suerte, que es mucha. Con el esfuerzo empleado y el sacrificio, con lo conseguido hasta aquí y lo mucho que vendrá.

Ver que hay personas con verdaderos sufrimientos la hace sentirse una pulga malagradecida. Tanto dolor en el mundo y ella protestando gratis.

Hoy la quejosa no se siente conformista, se siente agradecida. Se acerca a su perra, se deja lengüetear la cara y la mira enamorada.

lunes, 12 de julio de 2010

De mentes y pareceres

Mentes chatas, vacías, planas, intolerantes, cerradas, negadas. Mentes que no avanzan y hacen retroceder. Mentes con tecnicismos y teorías que en la práctica no sirven de nada. Mentes con verdades a medias que imponen como absolutas. Mentes dementes.

Se refugian en la ciencia, en la psicología, en la historia, en la biblia. Hablan de genética, de tradición, de familia y etimología. Están bañados de ignorancia. Hablan porque todavía es gratis. Mienten y se desdicen. Poco pueden sostener. Mucho es lo que confunden.

Dicen que lo diferente se trata de forma diferente en lugar de integrar y equiparar. Opinan e imponen que no es bueno para los chicos. Hablan de una ley divina, de un orden de cosas. Se atajan como si la raza humana fuera a extinguirse o lo que es peor, a pervertirse.

No hablan de amor, ni de igualdad, ni de necesidades, ni de contención.

Pareciera que es preferible un huérfano a un niño criado por homosexuales. Parece que es mejor un chico con hambre y frío antes que uno “confundido” por la orientación sexual de sus padres. Parece ser más aceptable un niño desnutrido, en soledad, a merced de las drogas o la delincuencia antes que incluirlo en una familia que ellos no consideran como tal. Mejor una criatura triste a una rodeada de un amor distinto? Parece…

Parece, pero no es. Y nos lo quieren hacer creer.

lunes, 5 de julio de 2010

Estimado vecino:

Por intermedio de la presente le comunico que, previa conversación con la administración, me fue informado que los horarios de descanso son de 13:00 a 17:00 y de 22:00 a 8:00, estando el resto de las horas habilitadas para la construcción y sus consecuentes ruidos molestos.

Así que la próxima vez que interrumpas el horario de mi electricista con la excusa berreta que laburas de noche y dormís hasta el mediodía te rompo la puerta a patadas, pongo heavy metal a las 2 de la madrugada y te rayo el coche.

Queda debidamente notificado.
Archívese.

jueves, 1 de julio de 2010

Un manojo de nervios al borde del colapso

[Notará, estimado lector, que el presente texto está desprovisto de humor, risas y simpatía. Por el contrario, forma parte de mi descargo por que si no me enojo lloro y si lloro me hincho.]

Tengo la casa cubierta de escombros. Un amable señor está destruyendo mis paredes de a poquito con el objetivo de a) poner más tomas b) cambiar los cables y c) salvarme de que un día se prenda fuego todo y me quede sin casa y sin electrodomésticos. La parte mala, además de la mugre, es que debo pagar por esto. Lo irónico, es que con el stress que tengo encima ando “enchufada a 220”. Cuak.

Según este estimadísimo señor, el trabajo estará terminado para el martes de la semana entrante. Mientras tanto, mis finales esperan dentro de mi mac hasta el día que pueda volver a enchufarla, y si tengo suerte se prenderá… Se debería prender la compu y mi lamparita de las buenas ideas de último momento porque soy una enferma que labura mejor bajo presión!!!

Por otro lado, hace dos semanas que estoy sola en la oficina. Al margen de tener mucho laburo, y eso no es novedad, aparentemente todas las sucursales se complotaron para reclamarle a esta personita cosas que (mmm es evidente, pero igual lo digo) cosas de las que usualmente no me encargo y (siguiendo con las obviedades) NO TENGO IDEA!!!

Para retribuirme gentilmente las exigencias recibidas, desde siempre, pero en especial en estos últimos días, la empresa decidió premiarme con el privilegio de depositarme el sueldo una semana más tarde de lo habitual. Aplausos, subo al podio y agradezco. Lagrimeo. Y por supuesto, me hace ruido la panza. Básicamente debe ser porque tengo la heladera vacía. Gracias eh...

Y como broche de oro Charly esta insoportable. Quejoso, rompe huevos y malhumorado. Y mi horno no está para bollos.
LO MATO, LO MATO, NO LO BANCO MAS. Me separo, les juro que una semana más asi y le armo el bolso. [él tampoco cobró. shit.]

viernes, 18 de junio de 2010

El motivo

Charly tiene una familia muy particular, muy poco convencional, llena de personas que si no estuvieran ligadas por sangre a mi pareja por supuesto que no las querría en mi vida.

El primo es uno de esos seres que anda por la tierra repartiendo mierda, haciendo las cosas mal y lastimando a medio mundo. Empezando por su hija, pero no es mi problema.

Años atrás, Charly y su primo eran muy apegados. A pesar de separarlos una década, se habían hecho amigos y andaban juntos para todos lados. Este flaco conoce a una mina, se casa y de esa unión nació la sobrina de Charly.

La mujer del primo tenía una amiga muy cercana que siempre estaba instalada en su casa. Y tan rebuscada es esta gente (todos, absolutamente todos) que cuando el matrimonio se separa esta amiga desaparece. Tiempo más tarde se supo que el primo de Charly dejó a su mujer por su supuesta mejor amiga.

Hasta acá un quilombo bárbaro, pero seguía sin afectarme demasiado. Más allá de tener que soportar las discusiones de Charly con su primo, o a la ex mujer hablar monotemáticamente del asunto cada vez que vemos a la nena, lo demás no me afectaba demasiado. Después, el juicio por régimen de visita que ellos tengan, el maltrato del flaco para con su hija, los llantos de la nena y demás cuestiones, eran condimentos de esta novela que nada tenía que ver conmigo.

Mantenemos relación con la ex mujer del primo y de esta forma vemos de vez en cuando a la nena. La mina tendrá sus cosas, pero siempre me había parecido copada…

Hace años que Charly y el primo están peleados, pero el año pasado, luego de muchos intentos por recuperar su amistad, Charly dio el brazo a torcer y le dio una nueva oportunidad. Luego volvieron a pelearse, pero durante ese tiempo tuvimos algún que otro contacto con el flaco y su nueva pareja. La mina deja mucho que desear, en todos los aspectos, pero es a lo máximo que este tipo de persona podría aspirar.

Hasta acá vamos bien? Un quilombo de familia que me llega de lejos, que mucho no me preocupa, que me harta un poco de escuchar conjeturas en reuniones familiares, pero dentro de todo tolerable.

Recientemente me vengo a enterar, de boca de la ex, que su ex mejor amiga, la que le quito al marido, la que era una suerte de madrina para su hija, la nueva pareja del susodicho no es más ni menos que una ex de Charly.

Y acá uds. podrían decir que se trata de otra mina despechada (yo) que está celosa de la ex de su novio. Y en otro contexto probablemente tendrían razón. Pero no en este.

No me siento amenazada por esta mujer bajo ningún concepto. No es linda, no es inteligente, no es tan joven como yo. No es buena madera, no tiene buen culo y es una reventada (por lo anteriormente expuesto).
El problema no es ella. Es, como les conté antes, la falta de información, la exposición a situaciones delante de esta mina y delante de cantidad infinitas de personas que sabían esto y me lo ocultaron. Charly, su primo, la ex del primo, la nueva mujer del primo, la madre de Charly, su abuela, sus hermanos y toooooodos los amiguito de Charly. Entonces, díganme ahora si no tengo derecho de enojarme por haber pasado más de dos años haciendo el papel de pelotuda…

El tema de este triangulo amoroso (primo - ex - actual) que recientemente me entero que era un cuadrado bien limitado por sus vértices, se habla per-ma-nen-te-men-te en la familia de Charly. Se habla en mi presencia y a sabiendas de mi ignorancia. Bien que se cuidaron todos, bien que midieron sus palabras. Total, yo seguramente soy una boludita más, una minita del montón, como las otras que habrá tenido Charly…

A ver señoras (no hay hombres en esa familia, por algo será) familiares de Charly. Déjenme ubicarlas un poquito en el mapa. No soy ninguna minita del montón. Mal que le pese al que le pese Charly y yo somos una pareja, vivimos juntos y queremos casarnos, así que sería considerado de su parte que de aquí en más dejen de tomarme por pelotuda. Porque ahora soy yo la que no quiere abrir las puertas de su casa a toda esta gente. Qué tal?

Ah, y quién no me recibe bien? La ex del primo, la madre de la nena. Que me viene a decir en la cara, parada en la cocina de mi casa mientras lavo los platos, que le pidió a Charly hace un año que no me lleve más a su casa porque no soy bienvenida, que no puedo ver a la criatura, y que si él la quiere ver que vaya solo. Y como la IDIOTA en mayúscula que soy me doy cuenta de la cantidad de veces que mi novio aprovecho que yo estaba haciendo otra cosa para escaparse y ver a la nena, solo, obvio. Y para colmo de males, moño del paquete, cuando le pregunto a esta mina cuando se le pasó ese enojo conmigo (porque, a ver, hola, estas en mi casa, se te tiene que haber pasado, no?) me dice que no se le pasó. Así, sueltita de cuerpo, mientras agarraba un pucho de mi paquete de Camel y lo prendía con un fósforo. Y yo, boquiabierta.

Entonces, la relación fugaz (o no tan fugaz, no lo se) que mi novio puede haber tenido hace años con esta mina no me afecta. Como tampoco las otras minusas que haya tenido. Me perturba que se trate de alguien que me pusieron delante, con quien me obligaron a interactuar pero con información en cuentagotas.

Ahora me entienden un poco?

jueves, 17 de junio de 2010

Una mentira para la boluda

No tolero la mentira, el engaño. Y a sabiendas que esto pueda parecer una frase trillada trataré de aclarar el porqué.

Más allá de ser una persona transparente, que no sabe (por falta de capacidad) ocultar nada, creo que la mentira pone al engañado en un lugar de burla, en inferioridad de condiciones, porque el engañado no sabe toda la verdad (o esa verdad que debería saber) y básicamente anda por la vida quedando como un idiota.

El engañado está rodeado de gente que tiene un dato que lo afecta y no lo comparte. Y no solo se lo calla, sino que se cuida muy bien de inventar una realidad paralela ocultando otras cosas del contexto para que esa mentira no sea descubierta.

De esta manera tenemos a una cierta cantidad de personas ocultando algún hecho y a una en particular caminando por la vida como un reverendo imbecil. Tiene, a su alrededor, gente que se le ríe en la cara.

Que soy bastante boluda no es novedad, pero descubrir de un momento a otro que soy un poco más boluda de lo que creía me trastorna.

Con las personas que quiero me manejo con total honestidad. No oculto lo que pienso y lo que siento y por consiguiente no contemplo la posibilidad de que quienes me rodean me mientan. Menos que menos Charly…

Miro al pasado, analizo hechos y las situaciones a las que fui expuesta y advierto cuan tarada soy. Porque de saber lo que debería haber sabido hubiera actuado distinto. No con maldad ni con soberbia, porque no vale la pena, pero definitivamente habría medido mis palabras.

Me siento burlada. Más lo analizo y más cuenta me doy de la cantidad enorme de personas que me mintieron y me engañaron. Y entre toda esa gente me duele que esté Charly. Porque me defraudó y mi enojo pasará, pero no la decepción.

martes, 15 de junio de 2010

Psicología berreta

La otra vuelta me preguntaron en una suerte de análisis psicológico, cuál había sido mi película favorita de niña.
Respondí sin dudar La Bella y La Bestia.
Obviamente, le siguió la pregunta por qué?
Y me puse a pensar que la protagonista fue el único personaje de Disney que era castaña de ojos marrones. Que no necesitaba la excusa de ser árabe, aborigen o hawaiana para ser morochita. Y que llevó con dignidad los ojos más comunes del mundo.
Recordé también las veces que le preguntaba a mi mamá porque Barbie era rubia si yo no lo era. Bien! La nena no sufría por no tener rizos dorados, sufría por no ser incluida en los cánones...

Igual, todo se paga en esta vida... Terminé quedándome con La Bestia (pero no metamos a Charly en ésto)

Uds., con qué sufrían cuando niños?

viernes, 11 de junio de 2010

Diálogo Conyugal

- No insistas, no vamos a tener sexo hoy
- Dale gorrrr, es un ratito nomás
- No jodas, estoy viendo el partido
- Pero todos los días hay partidos ahora!!!
- No entendés que es el mundial? Hacete a la idea que durante el próximo mes va a haber escasez de sexo
- Pero mira que lindo lo que me puse... olé el perfumito, olé, olé
- Si si que lindo, correte que no veo
- Y si te cocino algo rico?
- ...
- Y si limpio, barro y saco a la perra???
- No jodas más, ya te dije que no. Yo hago eso todos los días y vos no me garchas todas las noches. Si no te gusta el fútbol es tu problema querido, pero con el mundial no te metas. Anda, vestite y comprate una birras para el partido de mañana que vienen los pibes...


[Me parece que el día que pedí al cielo un hombre que no le guste el futbol me equivoqué]

miércoles, 9 de junio de 2010

Si, ya se... Me acordé a último momento!

1.a. Cocinar algo rico para la cena… QUÉ????
1.b. Definir y comprar lo necesario.

2.a. Definir regalo simbólico. Ok, un perfume.
2.b. Ir a comprar el regalo simbólico.
2.c. Procurar que Farmacity lo envuelva. Sino, comprar papel de regalo.

3.a. Preparar torta para el trabajo. De qué?
3.b. Definir ingredientes y comprar lo que falte.

4. Depilarme.

Señores/as, mañana es el cumple de Charly y la idea es sorprenderlo con un regalo simbólico (si les cuento lo que realmente pidió se suicidan con el cordón del mouse), una rica cena y mínimamente estar depilada.

Qué cocino para esta noche?


De qué hago la torta laboral?


Hasta dónde me depilo?

Son muchas preguntas, alguien me ayuda?

lunes, 7 de junio de 2010

Así No!

A mi no me molesta limpiar. De hecho tengo una pequeña rutina cuando limpio. Me gusta hacerlo sola, con música y por más que se me arruinen las manos disfruto luego de ver la casa reluciente. Comprenderán que lo de reluciente con Mía dura poco, pero ya estoy acostumbrada y no lloro más cuando encuentro pelos en el sillón.

Ahora, de ahí a terminar de limpiar la casa, irme al cine con las chicas y volver 4 horas después para encontrarla patas para arriba, todo sucio, cosas tiradas por todos lados y lleno de pelos es demasiado.

Encima los pelos no eran de Mía, sino de Charly, que me recibió con la noticia que intentó cortarse el pelo y no pudo, así que yo debía arreglar el desastre de su cabeza. Por supuesto que mi corte no le gustó y recibí insultos mientras se sacudía repartiendo más y más pelos por doquier.
El baño quedó impresentable.
Y como broche de oro, se rompió un caño.


Chicos, así no!

Como diría la Chiqui: así no!!!