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viernes, 25 de febrero de 2011

Caramba, me han premiao´

No piensen mal. Hoy el doble sentido se fue a hacer noni.
Resulta ser que de manos de nos volvemos algo locos recibí este bello premio.

Tierno? Justo mi blog? jajaja
Igualmente lo agradezco con todo mi corazón!!!

Las reglas del juego son:
Agradecer a quien te lo dió y poner un link en tu blog.
Escribir siete cosas sobre vos
Pasárselo a diez bloggers más.

Woooow! Momentito!
Desde cuándo sigo yo las reglas?
Nunca. Ok.
Así que cumplo a medias.

Agradecer agradeci.
Mis 7 cosas, más ajoba…
Pero me rehúso a poner en compromiso a nadie a seguir con esta cadena.
Motivos, miles. Hoy simplemente no me da la gana.

Y para quien le interese, aquí Ela en 7 pasos básicos para aprender a tratarla. Y a perdonarla también:

1.- Soy testaruda y obstinada, pero necesito incentivos para mis proyectos. Una vez que arranco algo lo termino y busco siempre la perfección. El problema está en el burro de arranque...

2.- Amo a Mía con todas las fuerzas de mi ser. Secretamente la amo más que a Charly.

3.- Hago de la comida un culto y picoteo siempre a deshora. Me pierde lo salado. El dulce podría extinguirse del mundo.

4.- Solía coleccionar postales. Las sigo teniendo aunque ya no adquiera nuevas. Planeo algún día hacer un mural con ellas.

5.- Suelo hablar de más, meter la pata, perdonar cuando no corresponde y enojarme por boludeces. Todo se me pasa en menos de 5 miuntos.

6.- El paso de los años repercutió en mi cuerpo, pero no pienso hacer nada por modificarlo. Antes muerta que pisar un gimnasio.

7.- A veces creo que no soy lo suficientemente feliz.

martes, 14 de diciembre de 2010

Destreza física

Uno de mis mayores y más notorios defectos (notorio sobre todo durante mi pubertad y/o adolescencia) es mi incapacidad total para la realización de cualquier tipo de destreza física, focalizando el conflicto especialmente en los deportes. Salvo la natación, en donde me desempeño medianamente bien gracias a haberla practicado durante 8 años seguidos, soy una inútil total.

Agonicé los 6 años de mi secundario industrial cuando llegaba la hora de educación física. Acusaba menstruar unas 6 o 7 veces al mes. Y mi salvación llegó de la mano de un irónico giro del destino. Niña rebelde, quiso aprender artes marciales y de esta forma despertar un grave problema congénito en sus rodillas. Conclusión: prohibidos absolutamente todos los deportes excepto natación. Y ahí volví a nadar, como pez en el agua.

De todas formas, antes de descubrir esto, cuando era forzada a jugar handball y voleyball deseaba que la cancha se abriera al medio y que el mismo diablo viniera a rescatarme. Picar la pelota no era tan grave, pero no me pidas que logre introducirla en el arco porque carezco de fuerza y puntería. Ojo, tampoco me la pases, soy pésima atajando. El vóley era peor. Qué es eso de que me venga una pelota desde arriba, vaya una a saber a qué velocidad, derechito a la cara? Fija que me voy a tapar la cabeza con los brazos enrollados y comerme las puteadas de mis compañeras por el punto perdido. Y si le pongo un poco de onda y lo intento, pongo las manitos como si agarrara dos melones sobre mi frente y cuando llegue la pelota me doblaré los pulgares sin excepción. Y desafiando las leyes de la física, la pelota no solo no pasara la red sino que seguirá muy campante su recorrido original, hacia mis espaldas, como si no la hubiera siquiera tocado.

A pesar de todo esto, soy una convencida que ante la necesidad uno saca lo mejor de si y consigue cosas que en otras circunstancias serían imposibles. Un claro ejemplo de esto pude brindar el domingo pasado frente a 150 espectadores, cuando mi amiga Lina arrojó el ramo y yo, contra todo pronóstico, lo atajé.

martes, 16 de noviembre de 2010

Tres

Yo me pregunto, hay realmente una ola la casamientos o simplemente el entorno se complotó en mi contra?

No, no, en serio. [Y mientras escribo esto hago un paréntesis para cruzar mis brazos y golpear con el taquito del zapato mientras miro desafiante el monitor.]

En los próximos meses tengo tres (3, tres… TRESSS) casamientos y un sinfín de gente conocida que se casa, aunque no tan cercana como para invitarme. Tres señoras y señores. Tres.

Implican tres vestidos, tres peinados, tres cuentas bancarias donde depositar dinero que NO tengo y si tuviera se destinaría a MI casamiento.

Y cuando protesto y pataleo la gente me tilda de loca, desquiciada y caprichosa. Y la pregunta de rigor no se hace esperar: para qué te querés casar?

Como que para qué? Porque si.
O acaso creen que mi sueño es que empiecen a llamarme “señora”?
O suponen que mi idea de momento feliz es encorsetarme como un matambre en un asqueroso vestido merengue comprado en once?
O tal vez asuman que endeudarme hasta la médula para dar de comer a 100 personas que criticarán el pollo seco es mi definición de felicidad…

Yo me quiero casar básicamente por dos cosas. Porque creo en la institución del matrimonio y porque estoy enamorada.
Después, encuentro cientos de motivos periféricos. Excusas que se decantan de las dos razones primordiales, y que se me van las ganas de explicar cuando escucho la pregunta inquisidora.

Pero por suerte tengo un blog, que habla de mis traumas, donde puedo protestar un poco y quitar algunas piedras de mi mochila. Para poder ponerme mi vestido nuevo, improvisar un peinado e ir a tirarle arroz a mis amigas.

Ojo, que si me pongo optimista concluyo que son tres chances de sacar el anillo y otras tantas para agarrar el ramo eh…

Yo me quiero casar. Y usté?
[si así lo desea, vaya y cumpla su deseo. seguramente lo hará antes que yo.]

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Gente, recuerden que hay tiempo hasta el 22 de noviembre para votar en Oblogo!
Gracias a todos los que se tomaron la molestia de votar (incluso sin gustarles el texto). Parece que varios se engancharon con la merienda, pues entonces sigamos votando que uno de estos días copamos plaza francia con scones y facturas eh!!! Besos y gracias a todos!

viernes, 5 de noviembre de 2010

Bomberos

Recuerdo que una vez, teniendo unos 7 u 8 años, estábamos con mi mamá en casa cuando tocaron el timbre los bomberos. Solicitaron que evacuemos el edificio inmediatamente ya que unos pisos más arriba se estaba produciendo un incendio. Recuerdo que me asusté, y mi mamá me dijo que no me preocupe, que nos pedían que saliéramos por prevención, y que si hubiera algún peligro concreto lo habríamos notado antes que ellos llegaran. Le pregunté qué debía agarrar y ella dijo que nada. Solo tomó las llaves y yo atiné a llevarme conmigo mi muñeca preferida. Estaba nerviosa y con miedo y me extrañó la serenidad con que mi vieja se tomó la noticia. Llaves en una mano, su hija en la otra y para abajo nomás!

Cabe aclarar que nada pasó. Habremos estado media hora en la vereda hasta que nos permitieron volver. Ni siquiera recuerdo haber visto humo.
Pero ese insignificante hecho me quedó grabado en la memoria. Y no puedo evitar preguntarme frecuentemente que objeto llevaría conmigo si tuviera un minuto para salir de mi casa, sin la certeza de que al volver todo estuviera en las mismas condiciones.

Pienso que hoy por hoy bajaría la térmica por precaución, agarraría a Mía y a mi mac y saldría del edificio tal como me encontrase en ese momento.

Ustedes, si tuvieran solo un instante para tomar algo de su casa e irse, qué objeto elegirían?

jueves, 14 de octubre de 2010

La borracha solitaria...

A veces, cuando converso conmigo, me pregunto por qué tengo tan presente las cosas que ustedes me escriben. Y mi otro yo me responde que cuando abrí el blog lo hice para escupir acá todo lo que picaba dentro de la panza, pero en su momento no tuve en cuenta que habría respuestas, acotaciones, comentarios. Son esos los que hoy me dejan pensando, y me ayudan a ordenar las ideas, a ver los puntos de vista ajenos, bien ajenos, porque ustedes no me conocen. O mejor dicho, conocen lo que yo les voy contando (y no es tan poco eh).

Es por esto que quería contarles, así, informalmente, de entre casa, qué fue lo que pasó el sábado y por qué me sentí tan mal que desemboco en una solitaria borrachera. (de paso, a los que les comente el blog el sábado por la noche, sepan disculpar)

Resulta que Charly y yo teníamos el cumple de una amiga en un boliche, cena+show+disco. Yo no salgo NUNCA porque a mis amigas no les gusta (y el tema de mis amistades ya lo desarrollé una vez acá y nada ha cambiado), así que estaba chocha. Pero a último momento viene mi novio y me dice que se había olvidado, pero le había dicho a un amigo que lo acompañaría a una fiesta, así que no iba al cumple de nuestra amiga. El tema era que no daba para ir sola al cumple, no conocía a nadie… convengamos que si estoy medio vieja para ir a bailar cuanto más para hacerlo con gente que no conozco… mmm no, no daba, no?

Ya estaba medio resignada, pero seguía enojada, así que el sábado tocamos el tema y discutimos. Y si, soy una maricona, pero lloré con mucha angustia, porque me sentí desplazada, no tenida en cuenta y Charly discutiendo es bastante hiriente. Por lo general, termina consolándome, pero no fue el caso. Se cambió, se perfumó y se fue.

La discusión se baso en que Charly cuando tiene ganas de hacer algo lo hace sin medir que en el medio hay alguien más, o sea yo, que termino padeciendo sus caprichos. Y realmente tenía ganas de salir, me había comprado ropa nueva y todo, pero a él no le importó. Su postura era que no lo dejo salir con sus amigos, y esto merece un capítulo a parte en realidad, porque soy una novia que deja y confía. Aunque convengamos que las cosas tienen que ser equilibradas. Puede salir con sus amigos? Si. Todos los fines de semana? No.

So, me quedé en casa. Respondiendo a los que me preguntaron por qué no organicé algún plan con amigas, creo que quedó claro que ellas no salen ni con una semana de organización, menos en un plan de último momento. Ni lo intenté!

Igual, el domingo me saqué las ganas. Charly se portó y me llevo a bailar. En la balanza, no sentí que haya compensado su actitud de la noche anterior, pero voy a reconocer que le puso mucha onda y se mostró cariñoso en demasía.

El problema de Charly es el mismo de todos los hombres: No saben estar en pareja.
Y yo, con trabajo de hormiga a veces y a los gritos e histérica otras, le voy enseñando. Solo espero que aprenda antes que me canse.

martes, 14 de septiembre de 2010

Mi inconsciente

Y ahí estaba yo, rodeada de amigos, distendida y divertida, hasta que me dicen: mira que viene tu ex, te lo digo para que estés prevenida. Y yo hice hombrito y seguí en la mía. Y apareció. Y su presencia me trajo un mal sabor de boca, entonces, en vez de gritar, me fui. Me fui por un pasillo, hasta que siento que me toca la espalda y me da media vuelta. Me mira fijo a los ojos, sujetándome de los hombros, y me arrima a su pecho para darme un abrazo. Y nos abrazamos, con firmeza. Y no sentí bronca, ni rencor; ni añoranza, ni nostalgia. Sentí cariño. Sentí ese uh mil años sin verte, que bueno que estés bien. Y nos apartamos. De nuevo a los ojos, sus palabras fueron claras: te quería pedir perdón por todo lo que te hice pasar. Y mi respuesta no se hizo esperar. No tengo nada que perdonarte. Las cosas fueron lo que tenían que ser. Si lo que pasó sirvió para conocer a Charly, amarlo tanto y ser tan feliz, definitivamente valió la pena.

Y me desperté.

Mi inconsciente la tiene muy clara eh!

martes, 6 de julio de 2010

Botón Reset

Hay momentos en los que busco el botón reset.
Para empezar de nuevo, sin intentar otra vez hacer las cosas bien y que me salgan mal. Para que nada importe demasiado. Para vivir otra vida. Para tomar otro camino. Para tener más anécdotas. Para tener días más divertidos. Para hacerme menos problemas. Para probar cosas nuevas. Para tener emoción y quitarme la modorra. Para tener ganas.

Capáz sea la humedad, pero días como hoy mi vida me aburre.

jueves, 1 de julio de 2010

Un manojo de nervios al borde del colapso

[Notará, estimado lector, que el presente texto está desprovisto de humor, risas y simpatía. Por el contrario, forma parte de mi descargo por que si no me enojo lloro y si lloro me hincho.]

Tengo la casa cubierta de escombros. Un amable señor está destruyendo mis paredes de a poquito con el objetivo de a) poner más tomas b) cambiar los cables y c) salvarme de que un día se prenda fuego todo y me quede sin casa y sin electrodomésticos. La parte mala, además de la mugre, es que debo pagar por esto. Lo irónico, es que con el stress que tengo encima ando “enchufada a 220”. Cuak.

Según este estimadísimo señor, el trabajo estará terminado para el martes de la semana entrante. Mientras tanto, mis finales esperan dentro de mi mac hasta el día que pueda volver a enchufarla, y si tengo suerte se prenderá… Se debería prender la compu y mi lamparita de las buenas ideas de último momento porque soy una enferma que labura mejor bajo presión!!!

Por otro lado, hace dos semanas que estoy sola en la oficina. Al margen de tener mucho laburo, y eso no es novedad, aparentemente todas las sucursales se complotaron para reclamarle a esta personita cosas que (mmm es evidente, pero igual lo digo) cosas de las que usualmente no me encargo y (siguiendo con las obviedades) NO TENGO IDEA!!!

Para retribuirme gentilmente las exigencias recibidas, desde siempre, pero en especial en estos últimos días, la empresa decidió premiarme con el privilegio de depositarme el sueldo una semana más tarde de lo habitual. Aplausos, subo al podio y agradezco. Lagrimeo. Y por supuesto, me hace ruido la panza. Básicamente debe ser porque tengo la heladera vacía. Gracias eh...

Y como broche de oro Charly esta insoportable. Quejoso, rompe huevos y malhumorado. Y mi horno no está para bollos.
LO MATO, LO MATO, NO LO BANCO MAS. Me separo, les juro que una semana más asi y le armo el bolso. [él tampoco cobró. shit.]

lunes, 28 de junio de 2010

Reflexión 2.1

No soy competitiva con mi género, no tengo nada que otras no tengan, no miro hombres ajenos ni voy atorranteando por la vida. Y aun así…

No le caigo bien a las mujeres.



Me pregunto seriamente cómo voy a hacer para aprobar el final de packaging…

viernes, 18 de junio de 2010

El motivo

Charly tiene una familia muy particular, muy poco convencional, llena de personas que si no estuvieran ligadas por sangre a mi pareja por supuesto que no las querría en mi vida.

El primo es uno de esos seres que anda por la tierra repartiendo mierda, haciendo las cosas mal y lastimando a medio mundo. Empezando por su hija, pero no es mi problema.

Años atrás, Charly y su primo eran muy apegados. A pesar de separarlos una década, se habían hecho amigos y andaban juntos para todos lados. Este flaco conoce a una mina, se casa y de esa unión nació la sobrina de Charly.

La mujer del primo tenía una amiga muy cercana que siempre estaba instalada en su casa. Y tan rebuscada es esta gente (todos, absolutamente todos) que cuando el matrimonio se separa esta amiga desaparece. Tiempo más tarde se supo que el primo de Charly dejó a su mujer por su supuesta mejor amiga.

Hasta acá un quilombo bárbaro, pero seguía sin afectarme demasiado. Más allá de tener que soportar las discusiones de Charly con su primo, o a la ex mujer hablar monotemáticamente del asunto cada vez que vemos a la nena, lo demás no me afectaba demasiado. Después, el juicio por régimen de visita que ellos tengan, el maltrato del flaco para con su hija, los llantos de la nena y demás cuestiones, eran condimentos de esta novela que nada tenía que ver conmigo.

Mantenemos relación con la ex mujer del primo y de esta forma vemos de vez en cuando a la nena. La mina tendrá sus cosas, pero siempre me había parecido copada…

Hace años que Charly y el primo están peleados, pero el año pasado, luego de muchos intentos por recuperar su amistad, Charly dio el brazo a torcer y le dio una nueva oportunidad. Luego volvieron a pelearse, pero durante ese tiempo tuvimos algún que otro contacto con el flaco y su nueva pareja. La mina deja mucho que desear, en todos los aspectos, pero es a lo máximo que este tipo de persona podría aspirar.

Hasta acá vamos bien? Un quilombo de familia que me llega de lejos, que mucho no me preocupa, que me harta un poco de escuchar conjeturas en reuniones familiares, pero dentro de todo tolerable.

Recientemente me vengo a enterar, de boca de la ex, que su ex mejor amiga, la que le quito al marido, la que era una suerte de madrina para su hija, la nueva pareja del susodicho no es más ni menos que una ex de Charly.

Y acá uds. podrían decir que se trata de otra mina despechada (yo) que está celosa de la ex de su novio. Y en otro contexto probablemente tendrían razón. Pero no en este.

No me siento amenazada por esta mujer bajo ningún concepto. No es linda, no es inteligente, no es tan joven como yo. No es buena madera, no tiene buen culo y es una reventada (por lo anteriormente expuesto).
El problema no es ella. Es, como les conté antes, la falta de información, la exposición a situaciones delante de esta mina y delante de cantidad infinitas de personas que sabían esto y me lo ocultaron. Charly, su primo, la ex del primo, la nueva mujer del primo, la madre de Charly, su abuela, sus hermanos y toooooodos los amiguito de Charly. Entonces, díganme ahora si no tengo derecho de enojarme por haber pasado más de dos años haciendo el papel de pelotuda…

El tema de este triangulo amoroso (primo - ex - actual) que recientemente me entero que era un cuadrado bien limitado por sus vértices, se habla per-ma-nen-te-men-te en la familia de Charly. Se habla en mi presencia y a sabiendas de mi ignorancia. Bien que se cuidaron todos, bien que midieron sus palabras. Total, yo seguramente soy una boludita más, una minita del montón, como las otras que habrá tenido Charly…

A ver señoras (no hay hombres en esa familia, por algo será) familiares de Charly. Déjenme ubicarlas un poquito en el mapa. No soy ninguna minita del montón. Mal que le pese al que le pese Charly y yo somos una pareja, vivimos juntos y queremos casarnos, así que sería considerado de su parte que de aquí en más dejen de tomarme por pelotuda. Porque ahora soy yo la que no quiere abrir las puertas de su casa a toda esta gente. Qué tal?

Ah, y quién no me recibe bien? La ex del primo, la madre de la nena. Que me viene a decir en la cara, parada en la cocina de mi casa mientras lavo los platos, que le pidió a Charly hace un año que no me lleve más a su casa porque no soy bienvenida, que no puedo ver a la criatura, y que si él la quiere ver que vaya solo. Y como la IDIOTA en mayúscula que soy me doy cuenta de la cantidad de veces que mi novio aprovecho que yo estaba haciendo otra cosa para escaparse y ver a la nena, solo, obvio. Y para colmo de males, moño del paquete, cuando le pregunto a esta mina cuando se le pasó ese enojo conmigo (porque, a ver, hola, estas en mi casa, se te tiene que haber pasado, no?) me dice que no se le pasó. Así, sueltita de cuerpo, mientras agarraba un pucho de mi paquete de Camel y lo prendía con un fósforo. Y yo, boquiabierta.

Entonces, la relación fugaz (o no tan fugaz, no lo se) que mi novio puede haber tenido hace años con esta mina no me afecta. Como tampoco las otras minusas que haya tenido. Me perturba que se trate de alguien que me pusieron delante, con quien me obligaron a interactuar pero con información en cuentagotas.

Ahora me entienden un poco?

martes, 15 de junio de 2010

Psicología berreta

La otra vuelta me preguntaron en una suerte de análisis psicológico, cuál había sido mi película favorita de niña.
Respondí sin dudar La Bella y La Bestia.
Obviamente, le siguió la pregunta por qué?
Y me puse a pensar que la protagonista fue el único personaje de Disney que era castaña de ojos marrones. Que no necesitaba la excusa de ser árabe, aborigen o hawaiana para ser morochita. Y que llevó con dignidad los ojos más comunes del mundo.
Recordé también las veces que le preguntaba a mi mamá porque Barbie era rubia si yo no lo era. Bien! La nena no sufría por no tener rizos dorados, sufría por no ser incluida en los cánones...

Igual, todo se paga en esta vida... Terminé quedándome con La Bestia (pero no metamos a Charly en ésto)

Uds., con qué sufrían cuando niños?

viernes, 11 de junio de 2010

Diálogo Conyugal

- No insistas, no vamos a tener sexo hoy
- Dale gorrrr, es un ratito nomás
- No jodas, estoy viendo el partido
- Pero todos los días hay partidos ahora!!!
- No entendés que es el mundial? Hacete a la idea que durante el próximo mes va a haber escasez de sexo
- Pero mira que lindo lo que me puse... olé el perfumito, olé, olé
- Si si que lindo, correte que no veo
- Y si te cocino algo rico?
- ...
- Y si limpio, barro y saco a la perra???
- No jodas más, ya te dije que no. Yo hago eso todos los días y vos no me garchas todas las noches. Si no te gusta el fútbol es tu problema querido, pero con el mundial no te metas. Anda, vestite y comprate una birras para el partido de mañana que vienen los pibes...


[Me parece que el día que pedí al cielo un hombre que no le guste el futbol me equivoqué]

lunes, 7 de junio de 2010

Así No!

A mi no me molesta limpiar. De hecho tengo una pequeña rutina cuando limpio. Me gusta hacerlo sola, con música y por más que se me arruinen las manos disfruto luego de ver la casa reluciente. Comprenderán que lo de reluciente con Mía dura poco, pero ya estoy acostumbrada y no lloro más cuando encuentro pelos en el sillón.

Ahora, de ahí a terminar de limpiar la casa, irme al cine con las chicas y volver 4 horas después para encontrarla patas para arriba, todo sucio, cosas tiradas por todos lados y lleno de pelos es demasiado.

Encima los pelos no eran de Mía, sino de Charly, que me recibió con la noticia que intentó cortarse el pelo y no pudo, así que yo debía arreglar el desastre de su cabeza. Por supuesto que mi corte no le gustó y recibí insultos mientras se sacudía repartiendo más y más pelos por doquier.
El baño quedó impresentable.
Y como broche de oro, se rompió un caño.


Chicos, así no!

Como diría la Chiqui: así no!!!

jueves, 20 de mayo de 2010

Las Lindas

Con el riesgo que implica este tema (riesgo de quedar como engreída, egocéntrica, creída, idiota, ciega y hasta boluda) voy a decir que las lindas no la pasamos tan bien como se cree.

Muchos hombres dicen que todas las mujeres son bellas y creo que tienen razón. Pero algunas hacen enormes esfuerzos por resaltar bellas facciones, se cagan de hambre, se pintan el pelo y arreglan los dientes mientras que otras nos damos el lujo de comer alfajores a diario y salir despeinadas a la calle. Con esto último ya me puedo llamar privilegiada. Que hay mujeres más bellas que yo? Si, a montones, pero eso no quita que reconozca ser bonita y evite caer en falsa humildad.

Como venía diciendo, las lindas (y hablemos en tercera persona) no la pasan siempre bien. He visto y me ha tocado vivir en carne propia como la belleza abre puertas, pero lo que no se dice es que luego intentarán cobrar peaje.

En una búsqueda laboral es evidente que entre las candidatas quedará seleccionada la más linda, pero después el patrón le tocará el culo alguna que otra vez. En la facultad el profesor explicará con más dedicación a la alumna agraciada y luego ofrecerá llevarla hasta la casa en su auto.

La mayor discriminación que sufren las lindas es por parte de las mismas mujeres, sean estas bellas o no, es indistinto. Para las lindas es complejo tejer redes de amistades y por lo general conservan amigas de la infancia, las que estaban junto a ellas antes de que le crecieran los pechos y durante la etapa del acne. De todas formas, estas amistades pueden verse seriamente amenazadas si la amiga bella no tiene pareja. Las amigas de las lindas, aunque ellas también lo sean, temen que sus conquistas fijen sus ojos en el culo de la otra. Pero la relación mujer a mujer excede los límites de la amistad. Las compañeras de la facu, del trabajo, las profesoras, las primas y tías apendejadas también excluyen de su grupo a las lindas. Y esto es por mera envidia con una alta cuota de inseguridad.

Y hay un detalle más, las lindas no tienen derecho a ser simpáticas porque siempre habrá un gil que supondrá que le esta tirando onda. Las lindas no sonríen porque algo les causa gracia, sino porque están coqueteando con alguien. Las lindas no se abanican porque tienen calor, están provocando. Las más simples actividades deben ser realizadas con extrema cautela o mejor aun, en la privacidad de su hogar. Tomar mate, morder una factura, quitarse un sweater, prenderse un cigarrillo y hasta caminar por la calle puede ser tomado como un acto de seducción masivo e indiscriminado, y por supuesto, quien asuma esto lo criticará.

Pero ustedes dirán, no importa todo esto, no importa que la linda sea excluida de todos los grupos sociales y negada por las féminas consanguíneas, porque total la bella tiene a su lado a un príncipe azul, alto, fornido, con mucho pelo, dulce, cariñoso y considerado, que la tiene como la reina que es. No, lamentablemente no es así.

Los ejemplares masculinos, deslumbrados por la belleza de esta mujer en cuestión, suelen sentirse en inferioridad de condiciones (aunque así no sea), suponen que tiene compañía, o que simplemente no están a la altura de semejante minón. Son tantos los que piensan así, que la linda está siempre sola. La excepción a esta regla es aquel caballero caradura, lanzado y engreído, que por lo general (dicen las malas lenguas) intenta conquistar a la linda sólo por un ratito, para pasearla delante de sus amigos y generar envidia pero jamás para enamorarse. El motivo: él sabe que ella es deseada y prefiere evitar que sus amigos se toquen por las noches pensando en su novia. Conclusión, la linda nunca será la novia.

Y para colmo de males, esta mujer beneficiada (?) por la naturaleza está considerada por la población, en su mayoría, como hueca, tonta, tarada e inepta para la realización de cualquier actividad. Encima, en el inconciente colectivo, la linda tiene la bombacha floja, y si no entrega es porque se esta haciendo la histérica.

La linda sabe que puede conseguir mucho con una amplia sonrisa, pero a veces se abstiene porque el precio luego es altísimo. La pendeja linda usa la sonrisa hasta gastarla, pero luego, si tiene algo de cerebro (y las envidiosas de su entorno se equivocaron al suponer que no), entenderá que no siempre le conviene. Que a veces es más conveniente poner cara de culo quedar como una forra. Y ahí le van a decir, que ortiva esta pendeja, se cree la linda y todo.

Mierda, nada nos conforma!

martes, 30 de marzo de 2010

Pies Descalzos

El almanaque, aunque no el termómetro, me dice que estamos en otoño.


Yo detesto el frío. Me pone de mal humor, me dan calambres y contracturas, me visto como una cebolla y tirito de chuchos constantemente. Pero como en el yin yang, todo lo malo tiene algo de bueno y el yin de mi otoño-invierno son los zapatos.


Las botas caña alta, media y baja, las botinetas, los zapatos, los stillettos, las chatitas; con taco y sin taco, de cuero, de nobuk, de gamuza, de charol, y miles de etcéteras. Las vidrieras se llenan de cosas preciosas (mucho más lindas que en verano) y a mi se me cae la baba en cuanta vitrina me muestre la nueva colección.


Por lo general me cago en que todavía haga calor y empiezo a comprar. Arranco la temporada con dos pares, uno del color de la temporada y otro bajo y sin taco, negro o marrón, para andar todos los días. Cuando vamos llegando a agosto, me compro algún otro par que se este liquidando. Ya se que tres pares no es demasiado, pero recuerden que siempre fui una personita de recursos económicos limitados.


Cuál es el problema ahora? Cuál es el trauma del día?

Que mi presupuesto limitado acaba de recategorizarse en nulo.


Estoy conteniéndome, atándome a un árbol, autoabofeteandome para no ir por Santa Fe a chusmear, porque para mi mirar es imposible y siempre termino sacando la Visa. Eso, con las cuotas de mi aspiradora, unos jeans de Charly y el aire acondicionado implicaría que la señorita vendedora me rechace el plástico y pase el verano de mi vida. Que ironía, en pleno otoño…


Lo peor es que ahora todo lo veo en su versión zapatos. Por ejemplo, en este momento Tito esta en el taller. Son 350, me dijo mi padre, y automáticamente pensé que bien podrían ser mis botas negras de uso diario (las cuales tengo que comprar si o si porque regale las del año pasado). Ayer en la reunión de consorcio hablaban de aumentar las expensas y yo me despedía mentalmente de esas hermosas botinetas verdes vi en la Shop.


Encima la gente tiene el tupé de decirme que tengo un montón de zapatos! Vení para acá, escuchame una cosita, te voy a explicar, a) no tengo ningún montón, montón tendrá Madonna, b) regalo zapatos permanentemente, soy una chica solidaria y desprendida, c) lo que pasa de moda no se stockea, hacé de cuenta que no existe, si todavía lo tengo es porque me salió un ojo de la cara y tengo la esperanza que la moda vuelva y d) justo justito ese color que quiero no lo tengo, okey?


Uff, me descargue!

Pero no me siento mejor por eso, no se crean. Ahora mismo, mientras tipeo con mis pies descalzos sobre el puff blanco, los veo tan pequeños, tan desprotegidos, tan desnudos… Y yo sin poder hacer nada por ellos.


Está por empezar el invierno y al parecer voy a enfrentarme al mismo sin el único incentivo capaz de motivarme a vestirme en las mañanas. Estoy condenada a pasar por la estación más cruel de año, la que me obliga a andar doblada de frío y con la cabeza agacha, sin siquiera algo bello cerca del suelo a donde dirigir mi mirada.


Snif, se me pianta un lagrimón, carajo!