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jueves, 5 de mayo de 2011

Pesadilla

Soñé que mataba a mi viejo.

Literalmente lo sacudía como un trapo patas para abajo y al golpearle la cabeza se moría. Con todas las diferencias que tengo con él y las ganas de "matarlo" que surgen a diario, no puedo creer haber soñado eso. Me desperté llorando y abrecé fuerte a Charly. No pude cerrar los ojos por un lago rato. Todavía estoy angustiada. Y tengo algo de culpa, porque debería haberlo llamado hoy y no lo hice. Snif...

jueves, 28 de abril de 2011

Entre comillas

Cuando hacía cosa de 3 meses que Charly y yo salíamos él escucho una conversación mía con una amiga. Ella lo llamo “tu novio” y Charly freakeó. Me hizo el típico planteo masculino de “no estamos yendo demasiado rápido?” y yo lo miré resignada y lo mande a cagar. A fin de cuentas, ya todos nuestros amigos sabían de lo nuestro y los fines de semana los repartíamos entre almuerzos en su casa y cenas en la mía.
Luego de una extensa discusión le dije que no pensaba dar un paso atrás en la relación, que se avanzaba o se terminaba y siendo la cosas lo que eran sería lo más conveniente darla por finalizada. Y ahí freakeó peor! Que te quiero, que no te quiero perder, que entonces mejor formalicemos.

Charly: Hoy que día es? Empecemos a contar desde hoy…
Ela: Ni en pedo, hoy es un día de mierda, hace 2 horas que estamos discutiendo
C: Ok, entonces?
E: Contabilicemos desde la primer salida que hicimos solos.
Entonces, almanaque en mano, sacamos las cuentas y quedamos en el 1ero de febrero.

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Cuando me independicé de mamá y papá habíamos acordado que yo viviría sola, pero Charly no cumplió demasiado con esa condición. Tuvimos un montón de discusiones porque él se pasaba el sábado en casa y a las 11 de la noche me decía “chau, salgo con los chicos”. Y yo lo quería matar. Flaco, avisame antes porque a esa hora es fija que me quedo de garpe en casa!
Hasta que un día me cansé. Le dije que necesitaba mi espacio, que no podía ser que él viviera conmigo de lunes a viernes pero los fines de semana se convirtiera en un soltero con amigos. Le dije que prefería no tenerlo siempre instalado en casa y que antes de venir tendría que avisarme. Ahí volvió a freakear. Prometió amor eterno y que respetaría mis tiempos. Pero al otro día se apareció con 3 bolsos enormes con toda su ropa y la batería, diciendo “hablé con mi vieja, le dije que me mudaba con vos”. Y yo lo mire con una ceja en alto y guarde silencio.

Es por tal motivo que no tenemos una fecha concreta de convivencia, así que festejamos el día en que YO me mudé a este departamento.

El domingo se cumplirá el segundo aniversario de convivencia y además cumplimos 3 años y 3 meses de novios.
Todo esto, por supuesto, dicho entre enormes comillas…

martes, 12 de abril de 2011

Los buenos están ocupados

Estaba yo sentada en el bondi. Primer asiento individual desde la mitad para atrás. No se qué tiene que ver, pero ayuda a formar una imagen visual de lo que cuento...
Decía, sentada yo [gracias a dios] en un viaje extenso, intentando dormir pero sin conseguirlo.
Y ahí sube él. Divino. Estatura media, morocho, pelo corto y desprolijo, en contraposición con una barba perfectamente recortada. Delgado, sin ser flaco. Bermudas claras, zapatillas super limpias y una remera común, pero planchada. Gafas de sol, pero claras. Si, si, muy clara la tenía el pibe. Las negras son de verano, las marrones para otoño/invierno. Toda la onda, Me encantó!
Sacó las monedas no sin antes depositar en el piso la bolsa que llevaba consigo, la cual yo no llegaba a ver por la muchedumbre.
Saca boleto, toma su bolsa y avanza... Hacia mi. Que lindo, mirá, ubicate acá que hay un huequito, haceme compañía que recreo la vista durante el viaje. Y en su avance veo la bolsa. Qué digo bolsa? Mejor digo bolsas. Dos enormes, de las de "gracias por su compra", cuasi transparentes, que dejaban ver en su interior 4 paquetes de pañales cada una.
Será de dios! - Pense. - Todos los buenos están ocupados! Me cache en die´

miércoles, 6 de abril de 2011

Cuestión de números

En los últimos dos meses calculo haber dicho una 689 puteadas, el 40% dirigidas a Charly, el 30% a mi actual empleo y las restantes al aire. Pensé en que solía querer casarme unas 214 veces de las cuales el 10% de esas veces volví a querer y el 90% me arrepentí de haberlo siquiera pensado. Contemplé 12 veces la posibilidad de tener un hijo, me asuste 2 veces y concluí unas 19 veces que no estoy preparada. Consideré la opción de dejar de fumar unas 5 veces pero no hice nada por autoconvencerme. Mía se comió papeles importantes 5 veces y le di 2 chirlos por cada episodio. Analicé 4 posibles carreras universitarias y anhelé poder realizar 8 cursos diferentes una vez liquidada mi actual carrera. Y dejé todo eso en stand by para cuando presente mi tesis. Pensé y tomé nota de 6 posibles emprendimientos con el mero fin de aumentar mis ingresos pero no concreté ninguno. Charly me preguntó sin excepción 3 veces por día “¿qué hay de comer?” y ninguna “¿cómo estuvo tu día?”. Me acordé de mi blog 45 veces, pero solo pude actualizarlo unas 6 veces. Quise cambiar la computadora 125 veces y comprar una notebook unas 30, pero haciendo números descubrí que no puedo comprar ni un mouse. Decidí cambiar de laburo en base a las puteadas propinadas unas 1784 veces mientras que otras 541 veces pensé en los beneficios de quedarme en un lugar donde mi trabajo no es realmente valorado en mi recibo de sueldo. Igualmente mandé 450 curriculums de los cuales 440 propuestas realmente no me cerraban. Sentí la necesidad de cambiar el coche 99 veces y desistí la misma cantidad por cuestiones ya a esta altura evidentes. Pensé en venderlo 104 veces y no me animé ninguna. Consideré necesario 3 veces cambiar de marca de shampoo y cortarme el pelo, pero como siempre me arrepiento sigo teniéndolo larguísimo y usando pantene. Pensé en separarme 849 veces, de las cuales 621 de ellas pensé que eso me haría feliz y 228 sentí que se me desgarraría el corazón. Hablé 3 veces con Charly al respecto y solo pareció entenderme 1, aunque el número de cambios fue cero. A mi abuelo lo internaron 2 veces, desee que muriera 4 veces por día e insistí en vano por que lo metan en un geriátrico unas 18 veces. Nada de eso ocurrió. Discutí con mi viejo 8 veces, lo dejé hablando solo 3 y le corté el teléfono 7. Dejé de llamarlo todos los días hace un mes. 2 kilos son los que calculo haber subido y no me interesa bajarlos. Tomé 9 tipo de pastillas distintas en este período, desde una humilde bayaspirina, pasando por 3 tipos de antibióticos, hasta un rivotril 0,25.
Por todo lo expuesto me quejé unas 7428 veces, para adentro y para afuera. Se quejó mi boca y se quejó mi cuerpo. Se quejó mi mente y por sobre todo se han quejado mis ojos. Pero nada ha cambiado.

Entonces concluyo, cuan sabio es el egoísmo que te permite hacer y deshacer sin mirar para el costado y hasta ocuparte livianamente solo de tus propios problemas… No?

jueves, 17 de marzo de 2011

Escalando

Hace unos años me paré bajo una escalera entusiasmada por empezar a escalar.
Casi ni miré para arriba, calculé que sería relativamente corto el trayecto e hice oídos sordos a los que dijeron que no lo era tanto.
No me importó. Me sentía fuerte y preparada para hacerlo y ahí fui, peldaño por peldaño, escalando.
En la mitad del recorrido la salud me obligó a hacer un impás.
Eso no me doblegó. Paré unos meses y seguí. Pero seguí distinta, con mas calma, para que no me pase otra vez lo mismo.
Y un día llegué a un escalón que supuse sería el último. Y me sentí feliz, contenta, plena y dichosa.
De repente me tocaron el hombro y me dijeron, ves esta puerta? Abrila... Bueno, la escalera sigue un poco más. Llegaste hasta acá pero no terminaste, te animás a seguir?
Y si, claro, si mi meta era la cima y ese descanso no lo era, obviamente seguiría. Y lo dije, pero poco hice.
Me resultó cómodo ese descanso. Me flaquearon las piernas y las ganas, pero mi cabeza sabía que debía continuar. Hace cosa de un mes, junté fuerzas. Elongué, cargué una botellita con agua, me puse un buen calzado y seguí.
Todavía quedan unos peldaños, no he terminado aun. Pero recuperé mis fuerzas y revivió mi incentivo.
Desde ayer estoy a 2 escalones menos de mi título. Quedan 4 y descontando…

miércoles, 9 de marzo de 2011

Progreso al plato

Martes de Carnaval, 22:30 hs.
Charly y yo estabamos cerrando un finde extenso de muchísimo estudio pre finales.
Él sale de la ducha y se produce la siguiente conversación:

Ela: Soy muy ilusa si creo que vas a sacar a Mia? – dije, conociendo la respuesta negativa
Charly: mmm (carita de “no tengo ganas”) ok, yo la saco pero no lavo los platos
E: (silencio)
C: Bueno, lavo la mitad.
E: (risas)
Y automáticamente se vistió y la sacó.
Yo me dispuse a lavar los platos, en su totalidad.
Cuando vuelve, había lavado solo un tupper (parece que la nena hizo pichín rapidito)
C: Dejá, yo sigo
E: No, ya fue. Recién arranco, los lavo yo
C: No, dale, dejame a mi que me siento culpable sino
E: No pasa nada, en serio
C: Salí, dejame a mi
Y terminó de lavar los platos…

Esto para mi, señoras y señores, se llama progreso.

viernes, 4 de marzo de 2011

Yo soy lo que soy, no tengo que dar excusas por eso

Podría arrancar diciendo que soy una persona adulta, madura y responsable. Lo soy hoy a los 26 y lo era una década atrás también. Mencionar que me considero astuta. Que pienso y repienso las cosas miles de veces. Que soy despierta. Soy chistosa y para muchos inteligente. Y sin falsa humildad se que lo soy. Simpática cuando quiero, y suelo quererlo. Y la peor cuando quiero serlo también. He tenido una excelente educación durante toda mi vida. Y lo importante es que supe capitalizarla. Un título universitario al alcance de la mano. Algunas futuras carreras y posgrados en el tintero, esperando materializarse. Me gusta leer, especialmente novelas porque me encantan las imagenes que me brindan la imaginación. Pero he leído de todo un poco, hasta cosas que no me gustan y ahora se decidir lo que no quiero leer. Amo el arte y la historia. Y si los combino mejor ni hablar...
Podría, como decía al principio, decir todo esto para justificarme.
Pero ahora me pregunto, tengo que justificarme?
No, no tengo.
Asumir que mi justificación es válida lo que valida precisamente es el concepto erróneo que tiene la gente.
Qué gente? No se, las que tienen preconceptos absurdos ya no me interesan. Entonces, hagamos de cuenta que no dije nada. Y arranquemos de cero.
Lo digo con altura y me la re banco:
Arjona sos el mejor!
[Y a los pichis, que aprendan un poco como se les habla a las mujeres...]



[vuelvo a escuchar una sola crítica acerca de mis gustos y juro que planto soplamoco!]